Policía Orteguista detiene a un hombre que fue testigo en el juicio de promotores de la CPDH

El asesor legal de la CPDH, Pablo Cuevas, calificó la detención "como un mensaje que nuestros testigos serán perseguidos"

Ruth Úbeda denuncia la detención arbitraria de uno de los testigos en juicio de los promotores de la CPDH. LA PRENSA/E. ROMERO

La Policía Orteguista (PO) detuvo este martes de forma arbitraria a uno de los testigos en el proceso judicial emprendido por el régimen contra promotores de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH). El hombre, identificado como José Antonio Cuadra, fue capturado junto a su pareja Rosario Roblero en el empalme de Boaco.

La denuncia la realizaron en la CPDH familiares de los capturados, quienes alegaron que tienen información que el testigo está siendo golpeado. Ruth Úbeda, hija de Roblero, aseguró que no existen motivos para la detención más que el hecho que la pareja de su madre fue testigo en el juicio de los promotores de derechos humanos.

Cuadra fue una de las tres personas heridas de bala durante un ataque de las turbas orteguistas en la comunidad El Quebracho, donde además murió un militante sandinista. En ese momento, el ahora detenido declaró que el tiroteo lo inició el secretario político departamental del Frente Sandinista.

El asesor legal de la CPDH, Pablo Cuevas, recordó que, mientras duró el proceso judicial en varias ocasiones los testigos por parte de la defensa de los promotores fueron asediados por la PO, cuando son personas que no tienen cuentas pendientes con la ley, por lo que es parte de la persecución. «Son actos delictivos cometidos por las autoridades», aseguró Cuevas.

«Es una detención ilegal se deriva de la acción valiente (de Cuadra) de decir la verdad», afirmó Cuevas, quien calificó el hecho «como un mensaje que nuestros testigos serán perseguidos».

El caso en el que Cuadra declaró como testigo fue el de los promotores Jaime Ramón Ampié Toledo, Julio José Ampié Machado, William Efraín Picado Duarte, quienes fueron sentenciados a diez años tres meses de cárcel al atribuirles delitos de exposición de personas al peligro, amenazas con armas y homicidio frustrado y en el caso de Reynaldo Lira Luquez, la juez impuso un año y ocho meses por exposición de personas y un año tres meses de prisión por amenazas.