La dictadura es peor que el Mitch

La conclusión obligada es que cualquiera que sea el costo de quitarse de encima una dictadura, cuesta mucho más que siga en el poder

presos políticos, Nicaragua, crisis, protestas

Al presentar ante la asamblea legislativa de Daniel Ortega el Presupuesto Nacional para el próximo año, el ministro de Hacienda Iván Acosta dijo que los daños económicos causados por la rebelión ciudadana contra la dictadura son peores que los del huracán Mitch en 1998.

Acosta no dijo rebelión ciudadana contra la dictadura, por supuesto, sino intentona golpista y acciones vandálicas de grupos terroristas, ciñéndose al relato de Daniel Ortega y Murillo, que posiblemente el mismo ministro no lo cree siendo como es una persona inteligente y con una excelente formación profesional, como lo venía demostrando con su ejercicio ministerial hasta el 18 de abril del presente año.

Según el ministro Acosta, los costos actuales de la crisis sociopolítica más los que se acumularán por efectos de la misma hasta el año 2022, sumarán más de tres mil millones de dólares, el triple de los que causó el Mitch. Pero por razones obvias, Acosta no puede reconocer públicamente que el único culpable de esto es el régimen de Daniel Ortega. No puede admitir que la dictadura es peor que el huracán Mitch y la culpable de prácticamente todos los males que sufre la población, incluyendo a los simpatizantes orteguistas de bajo nivel social.

Realmente, solo las 325 a 512 vidas humanas liquidadas por la despiadada represión de la dictadura de Ortega y Murillo —cifras verificadas por los organismos internacionales y locales de derechos humanos—, valen mucho más que las cuantiosas pérdidas económicas y materiales causadas por la misma represión.

Pero además la dictadura le viene causando a la sociedad nicaragüense enormes daños económicos y materiales, políticos y morales, prácticamente desde que fue restaurada en 2007.

Todas las dictaduras son inmensamente costosas. En un estudio de 137 regímenes autoritarios de los últimos 60 años, un grupo de investigadores de Alemania y Estados Unidos encontró el resultado de que todos han sido sumamente dañinos para la economía de sus países, independientemente de que circunstancialmente hayan tenido períodos de éxito económico. Pero de todas maneras —observan los investigadores—, a la larga la economía termina pasándole la cuenta a las dictaduras.

Por otro lado, “las privaciones económicas son solo una de las razones por las que la gente se echa a las calles. Hay otras, como la corrupción, un fraude electoral masivo, la derrota en una guerra o las violaciones de derechos humanos. Pero una crisis económica se ha mostrado como el mejor predictor para el cambio de régimen”, dice el experto del Centro de Investigación en Ciencias Sociales de Berlín, Christoph Stefes, citado por el periódico español en línea eldiario.es.

La conclusión obligada es que cualquiera que sea el costo de quitarse de encima una dictadura, cuesta mucho más que siga en el poder causando destrozos morales y materiales a las personas, las familias y la sociedad.