A la isla de Ometepe no llegan los turistas y los jóvenes huyen de la represión

Son varios los capturados, otros permanecen escondidos en las laderas del volcán Concepción y Maderas, y hay quienes han podido salir de la isla e incluso del país

Ometepe

La punta de Jesús María, en Moyogalpa, ha sido un sitio muy visitado por el deleite visual que hay con el volcán Concepción, pero con la cacería del régimen en la isla de Ometepe no hay turistas. LAPRENSA/R.FONSECA

Antes de que el régimen de Daniel Ortega empezara su brutal represión contra el pueblo nicaragüense, los turistas querían ir y no regresar de la isla de Ometepe por la naturaleza y paz que reinaba en el lugar; pero ahora que existe una cacería contra los autoconvocados, con los dedos de las manos se pueden contar las personas que llegan y faltarían manos para contar a los que huyen desesperados del ahora infierno.

Son varios los capturados, otros permanecen escondidos en las laderas del volcán Concepción y Maderas, y hay quienes han podido salir de la isla e incluso del país por el peligro que corren de ser capturados por la Policía Orteguista o los paramilitares, que procuran no dejarse ver para no espantar a los pocos visitantes que tiene Ometepe.

Manuel Alejandro Sandoval es uno de los jóvenes que logró salir de la isla días antes de ponerse en marcha la cacería. Él era una de las caras más visibles de la resistencia azul y blanco en Ometepe y por ello encabezaba la lista de detenciones.

Con mucho dolor por dejar a su familia y miedo de que lo capturaran en el intento tuvo que tomar uno de los ferris que lo llevaría al puerto de San Jorge, donde un coyote desconocido lo esperaba para cruzarlo a Costa Rica por un punto ciego.

Ometepe
Una pinta en Altagracia recuerda que los jóvenes asesinados no eran delincuentes, eran estudiantes.
LA PRENSA/R.FOONSECA

Llegó al país vecino del sur, que ha servido de refugio para miles de nicaragüenses que huyen de la represión estatal. Se hospedó donde un familiar que no había visto nunca en su vida y a la semana siguiente tomó un avión hacia Europa, donde ahora reside mientras Ortegas se ensaña contra quienes han exigido su salida del poder por toda la sangre que ha derramado en los últimos seis meses.

Para el Orteguismo representa un criminal golpista, pero es solo un joven de 22 años que hasta abril cursaba el cuarto de la carrera de Derecho en Rivas y sus discursos críticos se basan en las leyes que le impartieron y leyó con lupa en la universidad.

Fallida captura en cuadro de fútbol

A uno de los líderes del movimiento azul y blanco en el municipio de Altagracia le gusta jugar fútbol al punto que pese a aparecer su nombre en la lista negra del Orteguismo, el sábado 20 de octubre se puso un short y camiseta y se fue a patear la pelota, y cuando iba cobrar un penal se bajó de una camioneta un policía de civil y fue tras él, golpeándolo sin justificación alguna.; pero sin importar que este estaba armado, el resto jóvenes se metieron y lucharon para evitar que se lo llevaran.

“Otro muchacho que estaba jugando, se baja al policía (de un golpe) y le dice que es un campo de fútbol, que por qué llegan a agredir; y en ese momento se bajan tres policías más de la camioneta, quedando solo uno en el vehículo. Pero cuando Dios está sobre la justicia y lo que es correcto, no hay ser humano que nos pueda vencer, porque en ese instante se forma una balacera en medio del campo y no se llevaron al muchacho, pudo escapar”, contó un poblador que fue testigo de lo ocurrido.

Estas son solo dos caras de las decenas que son perseguidas y que han podido salir de la isla, que dejó de ser un paraíso y se convirtió en un infierno.

Fuerzas combinadas casi no se dejan ver

Las fuerzas policiales y paramilitares que andan en cacería de los manifestantes azul y blanco, en la isla de Ometepe, tratan de no dejarse ver y evitan circular en la carretera que bordea casi toda la isla. Se mantienen en las faldas del volcán Concepción y Maderas en busca de autoconvocados y si bajan a los poblados que están en las zonas céntricas es en operativo rápidos, cuando los allegados al régimen localizan a algún ciudadano que ha participado en las movilizaciones contra Ortega.

Vigilia en la casa del FSLN

En la isla de Ometepe no hay vida nocturna, los pobladores tratan de no salir a la calle de noche y cierran temprano las puertas de sus casas por la presencia de policías y paramilitares. También casi no hay turistas internacionales y los restaurantes, hoteles y hostales permanecen vacíos.

Pero en la casa del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), ubicada en el municipio de Moyogalpa, desde las noches hasta el amanecer, permanecen motos estacionadas y más de 20 personas. Todos los ciudadanos que pasan por esa calle son vistos con recelo.