«Estamos sin el viaje y con la gran deuda». Al menos 28 nicaragüenses estafados por una agencia de viajes

Pagaron por boletos aéreos, seguros de viajes, estadías en hoteles. Cuando les tocaba viajar se dieron cuenta que no había boletos comprados y que la agencia, ubicada en Matagalpa, cerró

La agencia de viajes Entre dos tierras permanece cerrada. LA PRENSA/LUIS EDUARDO MARTÍNEZ M.

La mamá de «Carolina» empeñó su casa para poder comprarle un boleto de 1,600 dólares para viajar a España. Meyling Sequeira invirtió sus ahorros y Deyling Andino le prestó a una prima para comprarse el pasaje. Todas iban para España. Ninguna viajó, todas resultaron estafadas.

Más de 28 personas procedentes de distintos municipios de Matagalpa, denunciaron haber sido afectadas por la agencia de viajes Entre Dos Tierras que les incumplió con los trámites por los que cada uno pagó entre 1,600 y 1,750 dólares en efectivo y que incluían boletos aéreos, seguros de viaje y estadías en hoteles de otros países a los que pretendían viajar en estos días, principalmente España.  Las oficinas de la agencia se encuentran cerradas en Matagalpa.

Además: La venta de la Torre Eiffel y otras grandes estafas

La denuncia que hizo uno de los afectados a través de las redes sociales tomó por sorpresa a otros que habían pagado sus viajes a la agencia. Poco a poco, desde el 2 de noviembre, han llegado a la delegación departamental de la Policía en Matagalpa, para denunciar directamente a los supuestos dueños de esa empresa, a quienes identifican como Erick Alfredo Arancibia, su esposa Blanca Rosa Lúquez  y su hija Mariana Lúquez.

Algunos de los estafados se enteraron de que había problemas cuando ya estaban en el aeropuerto de Managua.

Así le pasó a Rafael Treminio Artola, quien llegó el 31 de octubre al aeropuerto de Managua para viajar a Panamá, pero personal de la aerolínea le dijo que su viaje estaba reservado, pero que no lo habían pagado. Le tocó regresar a Matagalpa, donde encontró que había más personas con problemas similares con la agencia y optó por denunciar su caso en la Policía. Tremino pagó 520 dólares por un viaje que no hizo.

Puede interesarle: El testimonio de un joven matagalpino que fue torturado “por error” durante diez días en Managua

Entre Dos Tierras tenía dos oficinas en Matagalpa, una en el primer módulo de la llamada Plaza Guanuca, en el barrio del mismo nombre y otra en el Centro Comercial Catalina, en la zona céntrica de la ciudad. LA PRENSA constató que ambas oficinas están cerradas y nadie responde a los números telefónicos —convencionales y celulares— reflejados en la publicidad que permanece en los módulos.

“Precios más favorables”

Juan Carlos Pérez Sobalvarro empezó a sospechar desde que le cambiaron la fecha del viaje que tenía previsto para el 21 de octubre hacia España, donde asistiría a una conferencia de radioaficionados.

“Me gusta hacer mis trámites con suficiente anticipación para estar más desahogado”, cuenta  Pérez. De manera que, el 6 de septiembre, pagó 1,700 dólares para viajar el 21 de octubre a España. El precio incluía boleto, seguro y siete noches en un hotel. Le dijeron que llegara a la agencia un día antes para “pre chequear”.

El sábado 20 de octubre, Pérez encontró la oficina cerrada y después de llamar múltiples veces, el dueño, cuenta, le respondió cerca de las 5:00 p.m. diciéndole que pasarían a buscarlo por el hospedaje donde él tenía maletas listas para irse al día siguiente al aeropuerto.

También: Catedral de Managua cierra sus puertas a protestas de autoconvocados

Pérez asegura que los dueños de la agencia fueron a buscarlo para decirle que esa misma mañana la aerolínea había cancelado su vuelo y que le podrían reprogramar el viaje para el 28 de octubre y que toda la documentación se la harían llegar por correo electrónico  el 23 de ese mes, sin embargo, también le incumplieron.

Lo mismo ocurrió dos veces más, posponían la fecha de viaje, le daban excusas. «Entonces me fui a la Policía a poner denuncia y ahí me fui a encontrar con otros compañeros estafados en fechas diferentes», cuenta.

Casas empeñadas

“Carolina” es madre soltera y su salario como secretaria es insuficiente para apoyar a sus padres y mantener a su hijo, por lo que decidió que viajaría a España, donde un contacto le conseguiría empleo. Para pagar 1,600 dólares en la agencia, su mamá tuvo que prendar la casa donde viven —valorada en más de 75,000 dólares— con un prestamista.

“Mi viaje era para el 10 de noviembre, pero miré que había unos afectados, llamé a la aerolínea y me dijeron que hicieron la reserva pero que no pagaron, ahora estamos sin el viaje y con la gran deuda”, dice Carolina, apuntando que “ya vamos como 30 personas estafadas, gente que hipotecó sus casas y sus tierras. Ya pusimos denuncias en la Policía, pero no nos dicen nada, solo que ya los tienen circulados, pero no sabemos si esa gente ya se fue del país y queremos que respondan por lo que nos han hecho, porque sumando todo con los que nos hemos dado cuenta, suman más de cien mil dólares”.

Puede interesarle: Estafador se hizo pasar por extrabajador del Departamento del Tesoro de Estados Unidos

Carolina señala que, entre los afectados, además de pagar boletos, seguro y hotel, hubo quienes entregaron dinero porque la agencia les ofrecía el servicio de cambiarles dólares por euros. “Gracias a Dios no caí en eso y preferí comprar los euros por mi cuenta”, dice.

Otros hicieron préstamos

Grissel Yaoska Herrera Arroyo es de San Isidro y prestó 1,700 dólares para pagar el viaje que tenía previsto para el 10 de noviembre a España. “Me dijeron (en la agencia) que llegara el 9 para confirmar todo, pero el 31 de octubre miré una publicación en Facebook que los acusaban de estafa, entonces me puse a revisar y llamé a la aerolínea, pero mi código era para un vuelo que salía el 1 de noviembre y estaba a nombre de otra persona, o sea, nunca hubo una reserva a nombre mío”, relata Herrera.

Meylhing Esmeralda Sequeira, originaria de Muy Muy, también se enteró por las redes sociales el 2 de noviembre. Ella invirtió los ahorros que tenía con su esposo para pagar 1,650 dólares a la agencia, porque viajaría este 9 de noviembre a España. Igual que los demás, el precio incluía siete noches de hotel, porque pretendía volver el 18 de noviembre.

“Hice la compra el 16 de octubre y cuando miré la publicación en Facebook, llamé a la aerolínea y me dijeron que estaba la reserva, que habían pagado pero que luego cancelaron y retiraron el dinero”, relata Sequeira.

Este sábado 3 de noviembre, ella fue a la Policía en Matagalpa. «Nadie me recibió la denuncia y me dijeron que llegara hasta el lunes (5 de noviembre), pero si voy y no me reciben, sería seguir gastando en vano”, dice.

Además: Se hacía pasar como candidato a diputado sandinista para estafar

De acuerdo con los afectados, hubo un tiempo que la agencia estuvo operando con normalidad y algunos fueron recomendados por otras personas que ya habían viajado.“Ellos estuvieron trabajando bien, pero fue ya de último que se les metió la reventadera a la gente”, señala Pérez.

Deyling Karolina Andino González, tiene 23 años y vive en Jinotega. Una prima suya la convenció de que viajara a España y le prestó 1,600 dólares para que comprara el boleto.

“Una hija de mi prima había comprado el boleto en esa agencia y aunque la habían cambiado el vuelo, logró irse. Entonces, el 9 de octubre fui ahí mismo, me atendió Blanca Rosa en la mañana y ya en la tarde la que me hizo los papeles y agarró el dinero fue la hija de ella, Mariana”, relata Andino.

Ese día, mientras estaba en la agencia, “una señora les estaba reclamando, pero ellos culpaban a la aerolínea de que les cambiaba las fechas de vuelo… pero no pude escuchar todo, porque me estaban llenando los papeles”.

Andino volvió a Jinotega para esperar su fecha de viaje. Sin embargo, el 31 de octubre, supo que su prima quería comprar otro boleto para una nieta, pero las oficinas de la agencia estaban cerradas y que una noche antes los dueños habían sacado computadoras y otras cosas de los locales.

“Llamé a la aerolínea, pero mis papeles ni código de vuelo tienen”, dice Andino, explicando que en sus averiguaciones supo que “a una muchacha de San Isidro le salía un código de mi supuesto boleto, pero era un vuelo de Costa Rica a París”.

Más denuncias

Juana Antonia Hernández Rivera planeó viajar a España para ir a trabajar y poder enviar dinero para la manutención de sus dos hijas, de 16 y 13 años, y su hijo, de 9 años, quienes quedarían bajo el cuido de su abuela materna en el municipio El Tuma-La Dalia, donde habitan. Su ilusión se fue a pique el pasado 31 de octubre cuando en el aeropuerto de Managua le dijeron que no estaba pagado el boleto que compró en una agencia de viajes en Matagalpa.

“Casi me da una parálisis, me quedé ahí, inmóvil… me fui a sentar y como a los 15 minutos volví a intentar, pero la muchacha que revisó los papeles me dijo que tenía que preguntar en la agencia y que si no (daban respuesta), que pusiera una denuncia, porque habían llegado varios de esa misma agencia”, contó Hernández sobre el incidente en la terminal aérea.

El vuelo que no pudo abordar y por el que pagó 1,750 dólares salió a las 11:26 de la mañana del 31 de octubre y Hernández tuvo que regresar a Matagalpa, adonde llegó antes de las 3:00 de la tarde y luego se fue directo a la agencia denominada: Entre dos tierras y para averiguar qué había pasado. El local estaba cerrado, por lo que decidió ir a la delegación policial, donde se encontró a otros afectados denunciando sus casos.

Hernández lamenta que “empeñé mi casa, tengo tres hijos y uno todo lo hace por salir adelante, tener una mejoría con los hijos, pero más bien empeoré, porque estoy con la deuda, los intereses van corriendo y si no pago el préstamo me tocará dormir debajo de un palo con mis hijos”. “La verdad es que en la Policía no nos dicen nada y yo veo como que hay ‘gato encerrado’, como que no nos quieren ayudar, pero yo no pierdo mi fe en mi Dios”, agrega.

Incluso, este lunes 5 de noviembre, continuaban llegando a la Policía más personas a denunciar que fueron estafados por la agencia y responsabilizando directamente a los supuestos dueños, a quienes identifican como Erick Alfredo Arancibia Córdoba, su esposa Blanca Rosa Lúquez Ruiz y la hija de esta, Mariana Lúquez.

Los afectados, mayoritariamente mujeres, coinciden en que la agencia, que tenía dos locales en Matagalpa, les incumplió con los trámites por los que cada uno pagó entre 515 y 1,900 dólares en efectivo y que incluían boletos aéreos, seguros de viaje y alojamiento hasta por siete u ocho días en hoteles de otros países a los que pretendían viajar en estos días, principalmente España y Panamá.

Desconocía el caso

Eveling del Carmen Urbina Martínez, habitante del barrio Linda Vista en Matagalpa, no sabía nada sobre el caso. Urbina pagó el 22 de octubre 515 dólares en la agencia para viajar a Panamá, en un vuelo previsto para la tarde de este lunes 5 de noviembre.

Ese día en la mañana fue a la agencia para confirmar detalles y un celador la sorprendió contándole que la oficina estaba cerrada y que varias personas estaban denunciando que fueron estafadas. Urbina se fue de inmediato a la Policía, donde encontró a un grupo de nuevos denunciantes y a otros que denunciaron antes, como Hernández, y que estaban esperando respuestas sobre los avances de las indagaciones policiales.

Urbina dice que en la Policía “aquí me tienen sin resolver nada, ni la denuncia me han tomado porque dicen que la investigadora anda en un juicio… yo quiero denunciarlos y que me regresen mi plata porque yo la necesito”.

Neydi Rostrán es otra de las afectadas y supo de la agencia porque un banco le informó que con una tarjeta de crédito podía comprar con “cero por ciento de interés” en esa agencia. De manera que el 23 de octubre, ella fue con su esposo para realizar la compra del boleto a España, más reserva de hotel y seguro de viaje, que le costó 1,900
dólares.

“Le pagamos a Erick, y Blanca terminó de hacer los papeles. Quedaba pendiente que me dieran el seguro porque me dijeron que era muy noche en España”, contó Rostrán, cuyo viaje estaba previsto para irse el 2 y regresar el 10 de diciembre próximo.

Igual que la mayoría, estas mujeres han llamado a todos los números que les dieron en la agencia, incluyendo los móviles de los supuestos dueños. Urbina dice que “tengo los recibos que me dieron y no dan la cara, no los he visto, no contestan los teléfonos y salen apagados”.

LA PRENSA constató que las dos oficinas de la agencia, una en la llamada Plaza Guanuca y la otra en el centro comercial Catalina, permanecen cerradas. Nadie responde a los números convencionales y los móviles remiten directamente al buzón de voz.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: