Dictadura multiplica su asedio a opositores

Con el uso directo de agentes policiales, paramilitares o mandando drones a la casa de opositores, la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo continuó este miércoles asediando a sus críticos.

Con el uso directo de agentes policiales, paramilitares o mandando drones a la casa de opositores, la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo continuó este miércoles asediando a sus críticos.

“A mí me están siguiendo cada vez que salgo de mi casa. Ponen vehículos sin placa frente a mi casa y el sábado pasado también vino un dron”, dijo Suyén Barahona, presidente del Movimiento Renovador Sandinista (MRS).

De acuerdo con la opositora, que fue encarcelada por la Policía Orteguista el pasado 14 de octubre y posteriormente liberada, la intimidación policial y paramilitar ha sido evidente.

“En absoluto dará efecto esta intimidación. Más bien seguimos firmes y decididos a pelear por una Nicaragua donde un día prevalezca un verdadero Estado de Derecho y el cese de la violencia contra aquellos que pensamos diferente”, afirmó Barahona.

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Su denuncia se suma a la de otros críticos del régimen que han revelado que fueron acosados usando estos mismos métodos.

El opositor José Pallais Arana, exvicecanciller, volvió ser víctima de asedio e intimidación en su casa, en la ciudad de León, al occidente del país.

“Este miércoles (ayer) dos camionetas con más de veinte antimotines armados con fusiles de guerra, pistolas y escopetas se apostaron propiamente en la acera de mi casa”, denunció Pallais, miembro del opositor Frente Amplio por la Democracia (FAD).

A juicio del político, las amenazas del orteguismo tienen varios objetivos. “Uno es crear parálisis, o sea que no protestemos, que no digamos nada y lo otro es que también sus amenazas pretenden que nos vayamos del país, pero eso no va ser posible. Seguiremos nuestra vocación cívica de denuncia (a las) violaciones a los derechos humanos. La intimidación, en realidad, nos hace ser más fuerte contra este régimen que viola y criminaliza los derechos”, aseveró Pallais.

El régimen de Ortega, según Pallais, “solamente tiene como vocación el uso de la violencia, pero realmente no tenemos miedo a sus represalias”.

Violeta Granera, coordinadora del FAD, también denunció que ayer miércoles la Policía Orteguista se llevó una camioneta de su nuera solamente por andar placa de Honduras.

“Por supuesto que son acciones con la intención de querernos callar. Son presiones, pero el régimen sabe que su salida se acerca cada día”, aseguró Granera.

La dictadura ha intentado aplastar las protestas cívicas ciudadanas que explotaron en abril por inconformidad con los abusos del régimen. Para lograr su cometido, Ortega ha usado paramilitares y policías.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), impuso el martes pasado sanciones a la vicepresidente, Rosario Murillo, y al secretario privado del dictador, Néstor Moncada Lau, quien actúa como asesor de seguridad nacional.

Ambos son señalados de corrupción desenfrenada, desmantelamiento de las instituciones democráticas, violaciones a los derechos y explotación de recursos públicos de Nicaragua para beneficio personal

La represión ha dejado entre 325 y 535 fallecidos, además de seiscientos presos políticos , según organismos de derechos humanos.

Vocación autoritaria

E l régimen Ortega Murillo se ha caracterizado por su naturaleza represiva contra los ciudadanos que no están de acuerdo con su modelo dinástico y dictatorial.

El autoritarismo del régimen ha llegado al punto de prohibir marchas cívicas, de apresar ciudadanos, porque participaron en marchas y cargaron en sus manos la bandera azul y blanco. También por perseguir a periodistas y a la Iglesia católica.

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La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos describió en su informe final sobre la crisis en Nicaragua, publicado a finales de agosto pasado, que en el país no hubo indicios de golpe de Estado, sino represión contra la población que se manifestaba contra el régimen.

Los especialistas señalan que el país está siendo gobernado por un régimen policial que persigue a opositores.

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