Crisis derrumba demanda de gasolina en Nicaragua

Entre enero y noviembre del 2018 el consumo de gasolina súper disminuyó 7.22 por ciento en comparación con igual lapso del 2017, según cifras del Ministerio de Energía y Minas (MEM).

Los combustibles subirán de precio por segunda semana consecutiva. LAPRENSA/Archivo

Sin excepción, la crisis política ha pasado factura a todas las actividades económicas y los hogares. Y de ese descalabro el consumo de combustible ha sido una de las víctimas, principalmente la gasolina súper, que suele ser adquirida por los nicaragüenses con un mejor poder adquisitivo.

Entre enero y noviembre del 2018 el consumo de gasolina súper disminuyó 7.22 por ciento en comparación con igual lapso del 2017, según cifras del Ministerio de Energía y Minas (MEM).

En el periodo de referencia, la demanda diaria fue de 5,084 barriles de gasolina súper, es decir unos 367 barriles menos por día.

De los 19,229 barriles que por día demandó el sector transporte entre gasolinas súper y regular, así como diesel, el 15.41 por ciento fue súper.

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En tanto, en este mismo periodo el diesel, que es el carburante de mayor consumo, —con una participación del 35.40 por ciento del total de los derivados del petróleo— ha tenido una disminución de consumo de un 6.86 por ciento. En total se demandó como media 11,678 barriles por día.

La menos afectada fue la gasolina regular, que en el mismo lapso tuvo una caída en la demanda del 4.13 por ciento. En ese periodo se consumió 2,467 barriles de gasolina regular por día, lo que equivale al 7.48 por ciento del total de los derivados.

La mayor reducción de la demanda de combustibles sucedió en junio del 2018, a dos meses de haber iniciado la crisis, cuando hubo una merma de un 23.05 por ciento en las gasolinas y del 31.46 por ciento en el diesel, comparado con igual periodo del año anterior.

Entre enero y noviembre del 2018 se han consumido en total 823,820 barriles de gasolina regular, inferior a los 859,350 barriles en similar lapso del 2017.

En cuanto a la gasolina súper en el periodo de referencia se demandó 2.5 millones de barriles, inferior a los 2.6 que se requirió en el 2017. De igual forma, en el diesel se observa que hubo un consumo de 3.9 millones de barriles, por debajo de los 4.1 millones en el año anterior.

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Ventas directas en DNP

En cuanto a las ventas directas de combustibles, la Distribuidora Nicaragüense de Petróleo (DNP) fue la empresa que más vendió. De enero a noviembre en gasolina regular y súper comercializó 860,510 barriles; le sigue la Uno Nicaragua con 687,060 barriles.

DNP pierde mercado y liderazgo en venta minorista

En tanto, cuando se revisan las ventas a través de estaciones de servicios, DNP Petronic ocupa el tercer lugar en el mercado, con 515,760 barriles de gasolina, por debajo de los 548,210 que vendió Puma Energy y los 612,430 la petrolera Uno Nicaragua.

En años anteriores, DNP Petronic ocupaba entre el primero y segundo lugar en las ventas de estaciones de servicio. Esto de alguna manera coincide con la campaña que se divulgó de no comprarle a dicha compañía, por estar ligada con la familia Ortega-Murillo, según investigaciones de LA PRENSA.

Entre enero y noviembre DNP Petronic fue la mayor importadora de combustibles terminados, al traer al país 2.04 millones de barriles de diesel y 1.38 millones de barriles de gasolinas.

Mientras Puma Energy fue la mayor importadora de crudo, al ingresar al mercado interno 4.34 millones de barriles de petróleo sin procesar.

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Consumo iba creciendo

Hasta abril los números del consumo de combustibles eran positivos. En ese mes, por ejemplo, hubo un aumento de consumo de la gasolina regular de 11.67 por ciento y de diesel de 10.16 por ciento.

Tal y como demuestran las estadísticas, el consumo de combustibles se encaminó para cerrar el 2018 con una caída del 5.7 por ciento, estima César Arévalo, especialista en mercado de hidrocarburos.

“El consumo de combustible cerró en negativo y se espera que el consumo siga cayendo este año, debido al contexto actual”, dijo Arévalo.

Esto quiere decir que sería el primer año que este indicador terminaría en descenso desde 2009, cuando el país resintió el impacto de la crisis económica mundial que ese año provocó una contracción de 3.3 por ciento del Producto Interno Bruto y el consumo de diesel cayó un 1.7 %.

Factores que incidieron

La caída del consumo de combustible coincide con el aumento del desempleo como consecuencia de la crisis. Entre abril y diciembre del 2018 se estima que 453 mil personas fueron despedidas o suspendidas de sus puestos laborales debido al estallido social que lleva 276 días, sin señales de ser resuelto. A esto se le suma que la venta de vehículos está pasando por el peor momento, ya que además del contexto actual, aumentó la tasa de interés y la restricción en la entrega de crédito por parte del sector bancario.