Nicaragua ha perdido en una década más de un millón de hectáreas de bosque

El régimen Ortega-Murillo ha sido duramente cuestionado por organizaciones ambientalistas durante los once años de su mandato por el mal manejo que ha hecho de los recursos naturales.

Nicaragua

Los depredadores han acabado con la foresta, talan cerro arriba donde hay cultivos de café/LAPRENSA/S. Martínez

En una década (2005-2015), el territorio nacional perdió un poco más de un millón de hectáreas de bosque, que representa el área deforestada en Nicaragua, según los resultados del Atlas Cobertura Forestal y Deforestación en Nicaragua (1969-2015), presentado por el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena).

El régimen Ortega-Murillo ha sido duramente cuestionado por organizaciones ambientalistas durante los once años de su mandato por el mal manejo que ha hecho de los recursos naturales.

Previo a la revolución cívica de abril, el Marena había sido notificado por miembros del Gobierno Territorial Rama y Kriol, sobre la invasión de colonos en la Reserva Biológica Indio Maíz y la actividad ganadera, meses después, un imponente incendio obligó al régimen a centrar su atención en la Reserva, ubicada a más de 200 kilómetros de la caótica ciudad de Managua.

Una de las zonas del país que ha sido golpeada por la deforestación es el Caribe Sur, en el 2005, entre bosque latifoliado abierto y latifoliado cerrado, el área abarcaba 1 millón, 090 mil hectáreas, pero esto se redujo a 823 mil 230 hectáreas en el 2015. En diez años perdió 267 mil 140 hectáreas, según los datos del Atlas.

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LAPRENSA/LUIS GONZÁLEZ

Amaru Ruiz, director de Fundación del Río, organización que fue despojada por el régimen de su personalidad jurídica, explicó que existe un mayor deterioro en las áreas protegidas, sobre todo, por actividades como la extracción de madera y el aumento de invasión de colonos. Por su parte, la bióloga Mirna Moncada, explicó que si se suman los incendios forestales y el hecho que no se conozca el impacto que han tenido las campañas de reforestación no le permite ser optimista sobre la recuperación forestal en Nicaragua.

Para Moncada, uno de los problemas es que el Marena, institución responsable del cuido de los recursos naturales, perdió su autonomía. «La gestión ambiental desde el momento en que no es participativa, esa gestión ambiental no puede ser buena. La gestión ambiental tiene que hacerse con las comunidades, tiene que hacerse con los municipios (…)», expresó la también ambientalista.

Ligado a estos factores también persiste la negligencia por parte de las instituciones del Estado en aplicar el marco jurídico ambiental, y la inexistencia real de una política de cuido y proteccción.

Después del incendio en la reserva, que se comió 5, 945 hectáreas de bosque, según la última versión brindada por el régimen, este ha mantenido silencio sobre el hecho.

Ruiz sostuvo que según los estudios de la Fundación, la frontera agrícola ha avanzado sobre todo en el sector del municipio de El Castillo, Río San Juan.

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Más área verde

Cada vez que empieza la estación lluviosa, Managua se inunda; año tras año es la misma historia. Existen estudios sobre el tema, propuestas urbanísticas y promesas políticas, que siguen en eso, en promesas. Por lo demás, Managua sigue siendo una ciudad muy vulnerable.

En esta vulnerabilidad incide la disminución del área boscosa; sin embargo, según datos del régimen orteguista, en diez años el bosque se ha recuperado. Según el nuevo Atlas forestal del Marena, Managua contaba en el 2005 con 14 mil 756 hectáreas, entre bosque latifoliado abierto y bosque latifoliado cerrado, pero en 2015, se extendió a 49 mil, 457 hectáreas.

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