Inteligencia emocional en tiempos difíciles

Las emociones son intercambios de energía puramente, al aprender a identificar, reconocer, y dejar pasar una emoción, te vuelves una persona más equilibrada

Mariana Guedea, escritora de artículos de opinión de LA PRENSA.

Mariana Guedea, escritora de artículos de opinión de LA PRENSA.

¿Cómo estar bien, cuando nada parece estar bien? El problema más grande del mundo ha sido el ego, el ego es la falsa realidad del ser, esa idea de que estamos separados unos de otros, de que el “éxito” trae la felicidad, por lo cual es importante llegar a la cima de la montaña, sin importar ni cómo llegaste, ni a quiénes dañaste en el camino. El ego nos muestra una falsa realidad llena de espejismos que reflejan las necesidades más mundanas y vacías del ser humano, es la bestia que devora naciones, corrompe ideales, y va envenenando lentamente al mundo.

¿Qué hacer para revertir esta falsa realidad? Volver al verdadero camino, todo comienza con la empatía, esto no es un concepto nuevo, la triste realidad es que se sigue quedando como un concepto muy lindo del que hablan muchos, si empatizáramos realmente, no actuaríamos como lo hacemos. La única manera de cambiar las cosas es darte cuenta de que somos seres espirituales en un plano material, si te reconoces espíritu y actúas en él, te darás cuenta de que todo está conectado, y tus acciones son reflejos que llegan a ti.

Las emociones son intercambios de energía puramente, al aprender a identificar, reconocer, y dejar pasar una emoción, te vuelves una persona más equilibrada, y por ende más positiva para el mundo. La inteligencia emocional es la herramienta para la vida, es por ello que actualmente las naciones más desarrolladas, las compañías más grandes, las mejores instituciones de salud, y las mejores universidades del mundo, están dispuestas a aportar por una educación emocional, ya que se han dado cuenta de que el viejo modelo de pensamiento en el que el líder es aquel que tiene mayor cantidad de títulos, o el que tiene mayor cantidad de conocimiento, no está funcionando.

Hemos premiado a seres con capacidades destacadas en almacenamiento de información, esperando que lideren con sabiduría, sin darnos cuenta que el conocimiento no da la sabiduría, la sabiduría proviene de la experiencia de los conocimientos adquiridos, tenemos que comenzar a cambiar el rumbo, las habilidades blandas no se aprenden de los datos, estas son habilidades del alma, con las cuales todo ser humano nace. Todo gran líder es grande porque se permite vivir en la creatividad, la resiliencia, la imaginación, la intuición, la empatía, el optimismo, la alegría; todo verdadero líder se permite ser y no hacer, esta es la gran diferencia. Tenemos la obligación de ser y dar al mundo, de subir y ayudar a otros a subir, de aprender a estar en aquí y ahora, de aprender a estar presentes.

La autora es licenciada en Mercadotecnia con maestría en Administración de Empresas. 

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