Temen cierre de restaurantes y hoteles por reforma fiscal

“Estamos entre un 35 y 50 por ciento en promedio abajo en las ventas en poscrisis, eso es el promedio en el sector, porque si te vas a los sectores turísticos estamos en un 70 a 80 por ciento abajo", dijo Juan Carlos Gutiérrez, miembro de Canires

Los locales de recreación están totalmente vacíos de visitante; hoteles, hostales y restaurantes han rebajado hasta en 70 por ciento los precios ante la notoria ausencia de turistas .LAPRENSA/Roberto Fonseca

El sector de restaurantes y hoteles, así como las plantas cárnicas alertaron del impacto negativo que tendría la reforma fiscal que pretende imponer el régimen de Daniel Ortega, que obligaría a las empresas a cerrar operaciones en cascada, principalmente las que están vinculadas al turismo, cuya actividad económica pasa su peor momento en más de una década.

Juan Carlos Gutiérrez, miembro de la Cámara Nicaragüense de Restaurantes y Similares (Canires), sostuvo que las perspectivas este año eran mantener sus ventas entre un 35 y 50 por ciento por debajo del promedio del 2017, sin embargo con las reformas creen que muchos negocios tendrán que cerrar sus puertas.

“Estamos entre un 35 y 50 por ciento en promedio abajo en las ventas en poscrisis, eso es el promedio en el sector, porque si te vas a los sectores turísticos estamos en un 70 a 80 por ciento abajo, el impacto en ellos ha sido más drástico. Nuestra proyección era que nos íbamos a mantener así, pero ahora nuestra preocupación es que con la reforma aquí va a haber muchos más despidos, van a incrementar los costos y entonces la tendencia es una reducción mayor en las ventas”, explicó Gutiérrez.

Le puede interesar: Turismo nicaragüense pierde valor con la crisis sociopolítica

El año pasado el sector de restaurantes y bares experimentó una pérdida de más de cuarenta millones de dólares, comparado con lo que lograron en 2017. Además como consecuencia de la crisis el 32 por ciento de los 2,500 restaurantes que registra Canires cerraron, es decir unos ochocientos locales.

El paquetazo fiscal contiene varias medidas, enfocadas principalmente en aumentar la alícuota del pago por adelantado mensual que hacen las empresas en concepto de IR, así como reducir las exoneraciones y gravar con el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) a insumos agrícolas.

También el régimen busca gravar un sinnúmero de alimentos, aumentar la carga impositiva en las bebidas alcohólicas, cigarrillos, bebidas azucaradas, entre otros.

Asfixiado por la caída de los ingresos fiscales como consecuencia de la crisis política, el Ejecutivo quiere extraer de las empresas y consumidores unos 317 millones de dólares en medio de una profunda recesión de las actividades económicas.

Lea además: Industria turística perdió más de 400 millones de dólares en 2018

En paralelo impuso una reforma a la Seguridad Social, que elevó la carga a las empresas y los trabajadores.

Hoteles irán a la quiebra

René Sándigo, vicepresidente de la Asociación de Pequeños Hoteles de Nicaragua (Hopen), indicó que la semana pasada varios pequeños hoteles cerraron y si se aprueba la reforma fiscal otros hoteles buscarán esa alternativa.
“Honestamente estamos sobreviviendo, esto (las reformas) viene a mermar nuestras ganancias, creemos que este es un llamado a valorar si seguimos abriendo nuestras puertas”, dijo.

Sándigo añadió que en los primeros meses de este año la ocupación de los pequeños hoteles anda entre veinte y treinta por ciento, y el año pasado para la misma fecha rondaba el ochenta por ciento.

Canicarne: economía está quebrantada

Varias cámaras empresariales han rechazado la aplicación de la reforma fiscal, por considerarla de carácter recaudatoria y confiscatoria. El viernes se sumó la Cámara Nicaragüense de Plantas Exportadoras de Carne Bovina (Canicarne), que advirtió sobre un posible quiebre y cierre de empresas en ese sector, en caso de que se apruebe una polémica iniciativa de ley en la Asamblea Nacional, controlada por el orteguismo.

“Estas reformas que se pretenden imponer sobre los productores agrícolas, ganaderos, industriales, consumidores y pueblo en general, llevarán a la quiebra y cierre de empresas, a más desempleo en el campo y la ciudad, la destrucción de la economía y un acelerado aumento de la pobreza de la población”, advirtió.

Lea también: Un tercio de los negocios turísticos en Nicaragua no puede pagar deudas

La cámara lamentó que el Gobierno haya presentado una reforma fiscal de carácter recaudatorio y hecho modificaciones a la seguridad social, y las pretenda instaurar “sobre la economía nicaragüense, ya suficientemente quebrantada”.

El economista Alejandro Aráuz dijo que tanto la reforma al Seguro Social y la postergada reforma fiscal afectará a la población en general, que sumado a la crisis sociopolítica se estaría tirando la economía al estado de enfermedad.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: