Ataque policial a manifestantes en centro de compras de Managua

Manifestantes se arrodillaron en el interior de Metrocentro, frente a cientos de policías, en un gesto de protesta cívica. Demandaban “libertad”, “libertad”.

Manifestantes se arrodillaron en el interior de Metrocentro, frente a cientos de policías, en un gesto de protesta cívica. Demandaban “libertad”, “libertad”. LAPRENSA/ROBERTO FONSECA

Una persona con su cabeza rajada y otras con golpes en diversas partes de su cuerpo fue el resultado del ataque de fuerzas policiales contra manifestantes que estaban reunidos al interior del centro comercial Metrocentro en Managua.

Las personas que estaban ahí se disponían a participar de la marcha por la liberación de los presos políticos, que partiría de la rotonda Centroamérica, pero que fue imposibilitada de realizarse por la represión policial.

No obstante, la furia policial desatada en el centro de compras, no amilanó el espíritu de la población, que al momento del ataque, se resguardó en tiendas y después, realizó un plantón en la plaza, ubicada frente a carretera hacia Masaya, siempre a lo interno del establecimiento.

La población se plantó cerca de unas tres patrullas que estaban estacionadas afuera de Metrocentro, sobre la misma carretera hacia Masaya, y les gritaban consignas propias de la lucha cívica: “El pueblo unido, no será vencido”, “De que se van, se van”, “Daniel y Somoza son la misma cosa”, y a la vez, mostraban a los oficiales las banderas de Nicaragua.

El plantón que contó con unas doscientas personas empezó cerca de las 3:00 p.m. bajo la fuerte presencia de la Policía que rodeó el centro de compras, dejando atrapada a todos los nicaragüenses que se encontraban en el lugar.

Durante tres horas, la población, que no salía a las calles del país, desde septiembre, cuando la misma PO criminalizó la protesta cívica y aseguró que las personas que convocaran a una manifestación responderían ante la justicia, volvieron hacer sentir con ímpetu sus demandas: justicia, libertad de los presos políticos y la salida del poder de la pareja Ortega-Murillo.

En su mayoría, eran jóvenes que aseguraban con su puño en alto que no tenían miedo, y que seguían en la lucha cívica por un país libre. Pero también había gente mayor que llegó a manifestarse en contra del régimen orteguista, cuya represión ha dejado al menos 325 víctimas mortales.

“Estoy luchando por el bien de mi patria, de mi Nicaragua”, expresó una joven estudiante de 21 años. Otra de sus motivaciones que la llevó a asistir a la marcha fue porque desea un país libre para su hija de cuatro años, que la dejó al cuido de su cuñada para ir a marchar.

A la par de la joven estudiante estaba una señora de 53 años, que sintió en carne propia la represión de la PO que atacó el centro de compras.

Escapó de ir presa gracias a la intervención de su esposo e hijo, quienes la defendieron de los policías. Contó que una de las oficiales le dio dos culatazos con el arma sobre su espalda. Su hijo resultó con la cabeza rajada debido a que también lo golpearon con la culata del arma.

El joven herido, que prefirió mantenerse en anonimato por seguridad, explicó que recibió un culatazo en la cabeza por parte de un policía, además de ser pateado.

Debido al mismo asedio que se mantuvo cerca de tres horas en torno a Metrocentro, el joven tuvo que estar en el lugar y recibir atención por parte de paramédicos voluntarios, quienes le recomendaron que necesitaba ir a un centro médico para que le hicieran puntadas, pero él refirió que temía, ya que había sido agredido por la Policía en una protesta pacífica.

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Población canta el Himno Nacional, después de cinco meses de no salir a las calles.
LAPRENSA/ROBERTO FONSECA

La zozobra de otro ataque

Los protestantes que estaban en Metrocentro gritaban, saltaban, se reían y cantaban el Himno Nacional con su pecho henchido. Se mostraban fuertes, con sus pañuelos azul y blanco cubriendo su rostro como una medida de seguridad para no ser reconocidos.

La algarabía que se vivía hacía olvidar a ratos, que tan solo a unos cuantos metros estaban agentes de la PO con sus cascos y armas expuestas, y que, en cualquier momento, podían entrar al centro de compras como lo habían hecho solo horas atrás.

Por eso, a ratos, los manifestantes se acercaban hasta el muro de Metrocentro y le gritaban a la Policía que se sumarán a su lucha, mediante la consigna: “pueblo, únete”.

Como parte de las demostraciones cívicas, los jóvenes, bajo el ardiente sol de la tarde, se arrodillaron y formaron una cadena humana, mostrando las banderas de Nicaragua y de Venezuela, y pidiendo a gritos “libertad, libertad” frente a los agentes policiales que ya se habían multiplicado en más de cien, y junto a ellos, se apostaban más de diez patrullas policiales.

El acto que fue conmovedor, por ver a jóvenes solo con banderas en sus manos, ante policías armados, que antes habían reprimido, finalizó con las notas sagradas del Himno Nacional.

Finalmente, los jóvenes siguieron protestando, pero el tiempo fue pasando y la preocupación del cómo salir del lugar fue creciendo, ya que debido a la presencia policial, no podían irse tan fácilmente; temían que los capturaran, como lo hicieron con 164 personas, que también querían participar de la marcha pacífica ayer sábado.

Cerca de las 5:30 p.m. apareció el comisionado general Fernando Borge, segundo jefe de Managua, junto con los miembros de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia: Juan Sebastián Chamorro, José Pallais y José Adán Aguerri, quienes les dijeron a los manifestantes que podían salir del lugar; sin embargo, la población desconfiaba tras la represión brutal impuesta por el régimen.

Población le expresa su repudio al comisionado Fernando Borge, por la represión de la PO.
LAPRENSA/ROBERTO FONSECA

Repudio a Comisionado

La población que estaba en Metrocentro atrapada debido a que la Policía Orteguista, había rodeado el centro de compras, porque adentro se produjo un plantón cívico, le reclamó al comisionado general Fernando Borge, quien llegó cerca de las 5:30 p.m. al lugar.

Borge no dijo una sola palabra cuando la gente lo empezó a cuestionar. Solo les repetía que se podían ir, obviando la agresión cometida en el mismo centro de compras. Uno de los manifestantes llegó a decirle al comisionado, que en ocasiones anteriores había reprimido otras manifestaciones.

 

164
personas fueron apresadas por el hecho de manifestarse y demandar la liberación de los presos políticos, según datos de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB).

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