Zona de Strikes: El Bóer es temible al bate pero frágil en su picheo

El Bóer tienen una de las mejores alineaciones del país, pero su picheo es demasiado endeble y por tanto tiene que excederse en la producción de carreras

Jonathan Loáisiga

Edgard Rodríguez C.

Avanzar a la Final y disputar el título tiene un mérito enorme, pero en el Bóer llegar a esa instancia y salir con las manos vacías es igual a fracaso. Si no vean lo que ocurrió con Ronald Tiffer, fue a dos finales en tres años, pero no atrapó el campeonato el cetro, así que fue despedido.

De manera que Sandy Moreno sabía el terreno que pisaría cuando aceptó dirigir a la tribu, equipo vencido por los Dantos en las dos finales, pero siempre un aspirante al título y con una fanaticada exigente detrás, aunque solo aparece precisamente en las fases finales.

¿Y cómo lo está haciendo el Bóer? Su récord es bueno. Tiene 11-4 y comparte la cima de su grupo (A) con el Rivas y los Leones. Sin embargo, cada vez es más visible la fragilidad del Bóer en su picheo. El bateo es potente, pero la serpentina se ha mostrado muy endeble.

Es claro que el Bóer tiene su fundamento en el ataque. Colectivamente acumula .308, pero el 4.73 de su picheo, no permite hablar de un equipo balanceado. Y a menos que realice ajustes, la impresión que nos queda es que seguirá sufriendo mucho para vencer.

Que el Bóer iba a batear ya lo sabíamos. Un line up con Wuillians Vásquez, Edgard Montiel, Javier Robles y Juan Carlos Urbina, más Bismarck Rivera y Winston Dávila es cosa seria, pero probablemente nadie anticipó tanta fragilidad entre los lanzadores.

Más allá de Róger Marín (4-0 y 2.15) Sandy no tiene a mano un solo brazo confiable. Ni siquiera Wilfredo Miranda, el chavalo que marcha con 3-0, pues acumula 4.05 en efectividad. El cerrador, Adolfo Flores, tiene 6.00, el preparador, Fulvio Delgado, 5.23 y Roberto Artola 6.06.

El Bóer necesita por lo menos un abridor y sé que hace gestiones para agregar a Ángel Obando, quien decidió renunciar a los Yanquis. Ángel podría ser factor de estabilidad, pero tampoco hay garantías de nada. Por ahora, el Bóer se defiende a batazo limpio.

Y con los Dantos a la vuelta de la esquina, no son estos momentos de tranquilidad en la tribu. Mientras los Dantos parecen haber alcanzado otro nivel, el Bóer batalla por recuperar el equilibrio.

Sigue a Edgard Rodríguez en Twitter: @EdRod16