Alma Rodríguez desde el exilio levanta su voz: “Nuestras bombas… es  nuestra voz, la música”

A un año del estallido de las protestas de abril la cantautora nicaragüense estrena Soy; y relata parte del terror que vivió en Masaya y Managua, antes de salir al exilio   

Músicos nicaragüenses en el exilio  entre ellos la cautautora Alma Rodríguez  conmemorarán el primer año del estallido de abril del 2018. LA PRENSA/Archivo

Monimbó en abril, fue la primera canción que compuso entre balaceras e insomnios la cautautora de Masaya Alma Rodríguez, a raíz de los enfrentamientos entre policías armados y protestantes cívicos, a solo cuatro días de haberse iniciado el estallido de las protestas y que más tarde se llamó la “insurrección o la revolución de abril del 2018”.

A pasado casi un año de estos reclamos justos al régimen dictatorial de Daniel Ortega, inicialmente fueron sobre el derecho de los pensionados y después se extendieron con protestas en todo el territorio nacional demandando la libertad de los presos políticos, de expresión y de manifestación.

Lea: Músicos exiliados en Costa Rica dedican canción a los más de 600 presos políticos

En los meses posteriores artistas por medio del canto levantaron sus voces, pero tiempo después para salvar sus vidas se marcharon al exilio, una de ellas es Rodríguez, que ahora forma parte de la lista de los cincuenta mil exiliados que reportan grupos humanitarios.

“Esta canción (Monimbó en abril), la compuse el 23 de abril, en medio de las balas que se escuchaban porque no podía dormir, a esa hora estaban los enfrentamientos cerca del Parque Central de Masaya. Porque fueron los primeros días más fuertes cuando la gente de Monimbó se reveló, ni quisiera acordarme”, relata Rodríguez al recordar el horror que tuvo que vivir.

Lea además: ¡Que vivan las pico rojo!, la más reciente canción de Alma Rodríguez

La cautautora de Masaya Alma Rodríguez. LA PRENSA/Cortesía

Ahora nos dice que para conmemorar el primer aniversario interpretará el tema Soy, este es un nuevo arreglo del maestro Juan Rosales y de un compositor de Granada.

“Es todo un honor cantarla porque siento como si fuera mía, porque todo lo que dice en la frase ´soy alma pura de mi pueblo que no se raja, ni se vende´, sentí como que estaba hablando de mi”, dice esta artista de Masaya que decidió irse al exilio para salvar su vida un 6 de agosto del 2018.

Esta canción será presentada   en el estadio de futbol en Plaza Viquez, San José, Costa Rica, el próximo 19 de abril.

En este evento promovido por Articulación de Artistas Exiliados de Nicaragua (Artex) se espera  participar más 12 artistas exiliados.

“Queremos articularnos con los otros grupos de las red y hacerlo en grande como resistencia que aún somos, ya que nuestras bombas sonoras, nuestros morteros, es nuestra voz,  la música”, dice la artista.  Por eso su lema llama “A la libertad con el arte” a como lo expresan el manifiesto de Artex.

Monimbó en abril

Con ritmo folclórico, la letra de Monimbó en abril, es una metáfora que fusiona al estudiante con Monimbó. Y la terminó de escribir cuando quitaron los tranques en la llamada “Operación limpieza” de la policía..

Para esos días, dice, mataron a Marvin, un amigo suyo que era taxista. Otro que murió fue Marcelo Mayorga, el que solo portaba una tiradora para defenderse. Esta canción está editada pero todavía no ha dado a conocer, piensa esperar un poco más ya que piensa regrabarla con todos los instrumentos y hacer un video.

Parte de su letra en su primer estrofa  dice: “Una mañana de abril el cielo se tornó gris/ Monimbó se fue a estudiar /más nunca iba a regresar/pero quien iba a decir que lo iban a asesinar/pero el pueblo no te olvida /y tu voz perdurará”.

Y en otra habla de la libertad: “Ya no queremos más guerra/basta ya de represión/no más sangre derramada/no más muertes en mi nación/todo el pueblo está luchando queremos liberación”.

¡Fue horrible!

Alma Rodríguez también estuvo en las protestas en Managua. “El 30 de mayo canté el Himno Nacional de Nicaragua, en una de las tantas tarimas móviles que había en las cercanías de Metrocentro”,  recuerda.

En ese día también estaban en el escenario otros artistas, entre ellos Leche Burra,  la banda Garcín, entre otros, añade Rodríguez.

“Después que se cante el Himno, los campesinos llegaron, y se armó la balacera, fue la matanza del Día de las madres”, comenta la artista.

Luego se movieron del lugar donde había otra tarima móvil, que se dirigió hacia la Universidad Centroamérica. “Vos vieras como se escuchaban que pasaban las balas, yo andaba en mi moto y busqué a mi amiga y buscamos como salir.

Desde el estadio también se nos venían los balazos y todo”, relata el momento del cual sobrevivió. “¡Fue horrible!”, exclama al hablar de la masacre perpetrada por la policía y francotiradores.

Ese día LA PRENSA reportó la masacre perpetrada contra los manifestantes la que  cobró 18 vidas y dejó 218 lesionados.

Lea además: La masacre orteguista en el Día de las Madres cobró 18 vidas

En días anteriores había cantado 19 de abril, compuesta por Luis Calero,  en el evento Yo Vengo a Ofrecer mi Corazón – Artistas Unidos por Nicaragua, en la que participaron más de 40 artistas. Guillermo Norory fue el encargado de la producción musical.

Lea: Más de cuarenta artistas nicaragüenses unen sus voces para decir: Yo vengo a ofrecer mi corazón

En ese entonces se sumaron artistas como Carlos y Luis Enrique Mejía Godoy,  Luis Pastor, Juan Solórzano, Elsa Basil, Cesha Ubau, Dagoberto Palacios; y bandas como Momotombo, Milly Majuc, Monroy & Surmenage, Chilamate, entre otros.

“La sapa bajo la lluvia” se volvió viral

Luego como una forma de ironizar las tomas de las rotondas por los fanáticos orteguistas (sapos: ojos y oídos del régimen) y por empleados públicos llevados a la fuerza, decidió hacer un arreglo a la canción de La gata bajo la lluvia que canta Rocío Durcal, y le puso La sapa bajo la lluvia, canción que se volvió viral. Por igual sacó su versión  de canción urgente de Vivan los estudiantes.

Otras de sus canciones son: Honor, seguridad y servicio.  Su letra es un llamado a  la paz y detener la violencia de la Policía Nacional. En ella participaron los músicos Juan Rosales y Segundo Flores.  Después cantó Nicaragua libertad, una composición de Rosales.

Y la más reciente, la titulada Nuestra promesa, dedicado a la liberación de los presos políticos, con música de Ricardo Centeno y letra y arreglo de Rosales. Rodríguez también tomó parte en la composición.