Policía Orteguista libera a la mujer que secuestraron porque la acusaban de tirar pajillas azul y blanco en Jinotepe

La mujer, acusada de tirar pajillas azul y blanco, pasó más de 48 horas retenida ilegalmente en la estación policial de Jinotepe

Tamara Dávila Hernández junto a sus tres hijos antes de ser secuestrada por la Policía. TOMADA DE REDES

Tamara Dávila Hernández, de 35 años, secuestrada el pasado martes por la Policía Orteguista (PO) acusada de tirar pajillas azul y blanco en el municipio El Rosario, fue liberada este viernes después de estar retenida ilegalmente por más de 48 horas en las celdas preventivas de la estación policial de Jinotepe.

Osman Noel Lovo Dávila, de 16 años, y sus hermanos Jeans Alexánder (9) y Jeandely Israel (4), quedaron al cuido de una vecina después del secuestro de su madre, porque su padrastro, Norlan Rodríguez, realizaba las diligencias correspondientes para conocer el estado de su esposa.

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Según familiares, los CPC de su barrio fueron quienes acusaron a Tamara de haber tirado unas pajillas azul y blanco en la calle.

Osman, es estudiante de secundaria y Jeans de primaria. Tras el secuestro de su madre estos no pudieron asistir a clases. Su vecina, Miriam Díaz, les dio refugio y fue quien les garantizó la alimentación.

Osman Noel Lovo Dávila de 16 años y sus hermanitos Jeans Alexander (9) y Jeandely Israel (4), hijos de Tamara Dávila Hernández, quien fue liberada la tarde de este viernes. LA PRENSA/MYNOR GARCÍA

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Este viernes, Osman decidió llevarle comida a su mamá al distrito policial. Sin embargo, los policías que le recibieron el paquete le dijeron que su madre no saldría de la cárcel hasta que confesara quién fue la persona que tiró las pajillas.

Engañaba a sus hermanos

Mientras contaba lo ocurrido, el adolescente, quien no pudo contener las lágrimas, aseguró que sus hermanos preguntaban constantemente por su madre, por lo que se veía obligado a mentirles diciéndoles que Tamara estaba trabajando y que pronto regresaría a casa.

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“Mi madre ni mis hermanos no tienen que estar sufriendo. Nadie, porque ellos (los policías) tienen también hijos y no me gustaría que hagan un daño más grande como el que nos hicieron a nosotros”, manifiesta Osman.

Osman aseguró que el hecho de saber que su mamá estaría detenida injustamente por varios días, sin comer y durmiendo en el piso, fue algo doloroso, aunque asegura que estaba consciente que tenía que cuidar de sus hermanos.

Tamara Dávila ondeando una bandera azul y blanco. TOMADA DE REDES

Tamara habita, junto a sus hijos y esposo, en un terreno ajeno, construyó una casa forrada con palos de bambú y plástico negro. El cuarto y la sala está dividido por una sábana.

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Ariana Ruiz, vecina de Tamara fue quien confirmó su liberación. “La estaban torturando psicológicamente haciéndole preguntas, ¿que quién administraba la página azul y blanco? y ¿que quién administraba la página 19 de abril?», cuenta Ruiz.