Este fue el mensaje que dejó el locutor David Rodríguez, «el Insolente Nene», a sus seguidores antes de morir

El locutor le dijo a su esposa que agradecía todo el amor que le expresaron sus seguidores y recomendó "buscar de Dios porque morir en Cristo es ganancia".

el Insolente Nene

David Rodríguez Vega, mejor conocido como el «Insolente Nene». LA PRENSA/Captura.

David Rodríguez, conocido en los escenarios radiales como el Insolente Nene, murió en su casa el pasado 25 de abril a las 11:00 de la mañana, luego de haber luchado contra el cáncer de páncreas durante varios meses. Claudia Vanessa de Rodríguez, su esposa, contó al Periódico HOY cómo transcurrieron sus últimas horas y la admirable manera en que el locutor mantuvo su fe hasta el último momento.

¿El Nene reflejó sufrimiento antes de morir?
Hermano David Rodríguez le llamamos ahora, el Nene es un personaje querido. Mi esposo no sufrió, en los últimos días se sumió en un estado de meditación, no entró en coma como el médico advirtió, estuvo atento. Diario nuestro hijo de cinco años llegaba desearle buenos días y él le respondía con energía. Puedo decir que vivió sus últimos momentos en paz.

¿Le dijo algo horas o minutos antes de su muerte?
No antes de morir porque en ese momento solo dejó de respirar. Pero días antes me dijo que ya se acercaba su partida, que me amaba, que tenía que ser fuerte. “Yo te voy a estar esperando amor, a vos y a nuestro hijo, no quiero que llorés”, me pidió.

Describa el momento en que expiró.
Fue a las 11:00 de la mañana, estaba cerca de él. De repente, sin quejarse, solo se notó que no podía respirar, le dije: “Amor, qué tenés, te voy a poner oxígeno”. Cuando se lo puse ahí nomás se quedó quietecito y relajado. Entendí que había muerto y mi reacción fue llorar, abrazarlo y besarlo.

Claudia Vanessa de Rodríguez, viuda de el «Insolente Nene». LA PRENSA/Foto: Francely Navarro.

¿Él le hizo alguna petición a llevarse a cabo durante su vela o entierro?
Sí, me pidió que su caja no fuera abierta, que nadie lo mirara, quería que lo recordaran vivo, no así, pero puedo decir que iba con un rostro bonito, sonreía, se miraba sano.

¿El niño estuvo presente cuando su papá murió?
No, lo mandé donde su abuela, en la mañana notamos que David ya estaba muy débil y él no quería que lo mirara así. Cuando murió no sabía cómo decírselo, fue en la vela que el niño miró la foto de su papá en el ataúd y le conté. Se puso triste y dijo que por qué no le habíamos contado que Dios había llegado a traer a su papá.

¿David conservó su fe hasta el final?
No hay duda. Dos días antes de su muerte vino el pastor de la iglesia Jeremías 31:33, Mauricio Góngora, quien nos casó en diciembre del 2018 y nos bautizó el 24 de marzo. Él siempre mantuvo en alto su fe en Dios, oró y no se doblegó. Mi esposo está con el Señor, venció a la enfermedad y los males y me dejó a mí el camino a seguir.

¿Qué pasará con el programa ‘El momento con Dios’, alguien de la familia se encargará de difundir los mensajes cristianos?
Sí, su hermano mayor, Sergio Daniel Rodríguez, él vive en los Estados Unidos, no pudo venir a verlo, ellos diario se chateaban y David le pidió que continuara su servicio, el hermano aceptó, estará realizándolo desde allá.

¿Cómo le ha resultado este tiempo de duelo, qué es lo que más extraña de su marido?
Yo no estoy viviendo luto, no me vestiré de negro, sí extraño todo de él, lloro su ausencia pero estoy gozosa porque sé que lo volveré a ver y seremos felices.

¿Qué rasgo de su personalidad recordará más?
Su humor. Era un hombre divertido, todo era un chiste, antes de saber de su enfermedad él ya había decidido volver a Dios, y me dijo que sería un pastor alegre, atraería con su forma de ser a la juventud.

¿Dejó algún mensaje a los seguidores?
Sí, dijo: ‘Gracias por todo el amor expresado’, y recomendó buscar de Dios porque morir en Cristo es ganancia.