Douglas Farah: Esquema “criminal” blinda a regímenes totalitarios ante sanciones

De 28 mil a cuarenta mil millones de dólares es el dinero que la “Empresa Criminal Conjunta Bolivariana” ha logrado lavar para que regímenes soporten la presión de las sanciones, afirmó a LA PRENSA Douglas Farah

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De 28 mil a cuarenta mil millones de dólares es el dinero que la denominada “Empresa Criminal Conjunta Bolivariana”, que lidera Venezuela, ha logrado lavar, fondos que les permitirá a regímenes totalitarios en el hemisferio soportar la presión de las sanciones impuestas por Estados Unidos por un largo tiempo, mientras la estrategia de sanciones no sea modificada, afirmó a LA PRENSA el investigador estadounidense Douglas Farah.

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El experto, junto a la investigadora Caitlyn Yates, presentó el informe investigativo “La última Resistencia de Maduro: La supervivencia de Venezuela mediante la Empresa Criminal Conjunta Bolivariana”, una red que está integrada por Estados criminalizados y empresas aliadas con estructuras regionales, los cuales han logrado crear una cartera criminal diversificada de alcance global. Nicaragua no es ajena a esta empresa criminal bolivariana.

Las actividades ilícitas

El estudio se enfoca en cinco actividades ilícitas que comete la Empresa Criminal Conjunta Bolivariana: ventas falsificadas de petróleo, compras sistemáticas de activos, minería ilegal, proyectos de infraestructuras falsos y transferencias de fondos de banco a banco.

En Centroamérica parte de esa red de la Empresa Conjunta Criminal Bolivariana, la integran Albanisa, en Nicaragua, con fondos administrados por el dictador Daniel Ortega; y Alba Petróleos, en El Salvador. Ambas son subsidiarias de Petróleos de Venezuela SA (PdVSA), que enfrenta sanciones de Estados Unidos por corrupción.

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“Banco Corporativo, Albanisa y Alba Petróleos de El Salvador son parte integral de la estructura macro; esas instituciones han podido mutarse a otras formas y seguir moviendo, lavando y ganando dinero porque lo que sostiene al gobierno de (Nicolás) Maduro ahora es el oro ilícito, la cocaína, el coltán y otro montón de actividades ilícitas”, indicó Farah.

Albanisa ha movido millones de dólares que recibió de PDVSA. “Sabemos es que Albanisa movió alrededor de quinientos a seiscientos millones de dólares (anuales) de PDVSA y de otras estructuras para lavar ese dinero. A eso se suma lo que pasó con el Banco Corporativo, lo que pasó con Alba Caruna y otras estructuras que son parte de Albanisa; han sido una plataforma muy importante de inversiones y lavado de dinero de los Estados criminales. No es que todo sea del régimen de (Daniel) Ortega, sino de varios países que han sacado los recursos a diferentes partes y eso es para lo que sirvió el Banco Corporativo en su momento, para ayudar a esconder esos fondos con un banco protegido por Ortega”, puntualizó.

Destinos del dinero sucio

“Estimamos que de 28 mil a cuarenta mil millones de dólares es lo que ellos lograron sacar de Venezuela, Nicaragua, El Salvador y otros países, y eso les permite por un tiempo muy largo poder aguantar la presión de las sanciones”, precisó Farah.

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Ese capital obtenido de actividades ilícitas ha migrado a bancos rusos “porque ahí no los pueden sancionar”, sostiene el experto, pero ese no es el único destino.

“Ese dinero se ha movido a Hong Kong, las islas del Caribe, Centroamérica, Colombia, Estados Unidos y China. Es una estructura mucho más amplia y compleja de lo que había sido normalmente la presunción, que era mucho más sencilla. Nuestro estudio dice que es una organización de Estados criminalizados y eso implica que el Estado está protegiendo y es socio del crimen transnacional”, explicó el investigador.

Los destinos que se han convertido más seguros para la red son China y Rusia, aunque este último enfrente sanciones de Estados Unidos. Ambos países tienen vínculos con Venezuela y Nicaragua.

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“Creo que ‘comprar’ el Bancorp (por el Estado de Nicaragua) y ponerlo como Banco Nacional indica que lograron salvar el dinero dentro de Nicaragua, pero hay un movimiento muy importante de dinero de Albanisa, Alba Petróleos de El Salvador, con PDVSA y dinero de las FARC que ahora se están juntando a veces en Nicaragua, o en El Salvador, para moverlo a Rusia. Con las sanciones y el impacto que han tenido y la reciente medida de la banca de El Salvador con Alba Petróleos, ahora están viendo que la única manera de salvaguardar ese dinero es ponerlo en China o en Rusia, aunque lo de Rusia les resulta problemático porque los bancos rusos están sancionados internacionalmente, el rublo no es tan convertible, no es la mejor opción, pero es la que tienen a mano”, afirmó Farah a LA PRENSA.

Infraestructura en Nicaragua

De acuerdo con el investigador, la red criminal desde el Estado promueve actividades de lavado de dinero. Dos ejemplos claros están en Nicaragua: la Refinaría del Supremo Sueño de Bolívar y el proyecto del Gran Canal Oceánico, ambos proyectos son fachadas y quedaron estancados tras ser inaugurados.

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En el caso de la refinería, “en papel se ha gastado ya como ochocientos millones de dólares en ese proyecto, que resultó no ser nada más que unos tanques oxidados en medio de la nada, porque desde el Estado pueden lavar dinero declarando que invirtieron ese dinero en esa refinería que nunca se dio, igual como sucedió con el canal, que tampoco se dio. Hay inversiones multimillonarias de dinero que desaparecen cuando el Estado las declara como inversión y, en realidad, lo que están es lavando dinero”, subrayó el investigador.

Las subsidiarias de PDVSA

“Para crear un rastro de papel correspondiente, tanto Alba Petróleos como Albanisa establecieron docenas de compañías y empresas de fachada donde invertían fuerte, al menos en el papel, en producción de alimentos, instituciones financieras, aerolíneas, centros de estudio, proyectos de energía alternativa, adquisición de tierras, gasolineras y otras actividades. Todas esas compañías que se informó operaban bajo la bandera del ALBA incluyeron juntas directivas corporativas interconectadas y rara vez cumplieron con los requisitos legales en cuanto a la presentación de informes financieros. En ambos casos entrelazando redes de incondicionales del partido político —Frente Sandinista de Liberación Nacional, en Nicaragua, y Frente Farabundo Martí, de El Salvador—, funcionarios superiores del gobierno y funcionarios de PDVSA, (que) dirigen las agencias subsidiarias. La más notable dinámica es que la mayoría de los proyectos que las compañías petroleras que afirman financiar, no existen físicamente ni producen bienes o servicios”, expresa el informe.

País exporta más oro del que produce

Una de las actividades que promueve la red conjunta es la extracción del oro y Nicaragua se ha convertido en un fuerte exportador de ese mineral, expone el investigador estadounidense Douglas Farah.

“Estamos viendo que gran parte del oro también es extraído de Nicaragua, se está moviendo a mercados nuevos como Turquía, para ser procesado y devuelto como dinero en efectivo”, expresó Farah.

“Hay un dato importante y es que Nicaragua ya exporta más oro de lo que se produce, eso indica que alguien está utilizando a Nicaragua como trampolín para mandar oro y la hipótesis nuestra es que esto viene desde tiempos de la FARC, en Colombia”, aseguró el experto.

Farah sostiene que para combatir esa red hace falta penalidades más amplias y efectivas porque a su juicio sancionar solamente a Venezuela, que ha creado una estructura internacional, no resolverá el problema que ha creado en el hemisferio.

“Venezuela es parte de una estructura multinacional donde el Estado está criminalizado y está ayudando a mantener las estructuras de los bolivarianos, tienen miles de millones de dólares, eso les va a permitir mantenerse en el gobierno por un tiempo bastante largo”, acotó.

Para que las sanciones tengan éxito, Farah refiere que se debe atacar múltiples “nodos” (tumores) al mismo tiempo, no sanciones de manera dispersa que hasta ahora se han designado.

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