Incremento a insumos agrícolas representa otro golpe a cafetaleros de Matagalpa y Jinotega

Ese “golpe” agrava la crisis que el sector cafetalero viene enfrentando debido a los bajos precios internacionales del grano y la falta de financiamiento

LA PRENSA/Luis E. Martínez

Además del incremento en los precios de los insumos agrícolas y la reforma tributaria – vigente desde marzo -, aumentaron considerablemente los costos para todas las actividades en la cadena productiva del café, señalaron dirigentes de los caficultores en Matagalpa y Jinotega, departamentos que aportan cerca del 75 por ciento de la producción nacional de café de la variedad arábiga.

Ese “golpe” agrava la crisis que el sector cafetalero viene enfrentando debido a los bajos precios internacionales del grano y la falta de financiamiento, que ha derivado en la casi nula atención a las plantaciones, el desempleo para familias de obreros agrícolas, entre otras consecuencias.

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Los productores, además, “pagamos impuestos sobre comercialización, impuesto sobre beneficiado, entre otros que incluyen los impuestos a los insumos agrícolas que incrementaron entre 27 y 30 por ciento”, comentó Joaquín Solórzano Lanzas, presidente de la Asociación de Cafetaleros de Matagalpa (Asocafemat), fundada en 1967. “Hay que sumar a todo esto que el riesgo país se ha incrementado, entonces los intereses bancarios también aumentan”, agregó.

Vienen de buena cosecha

En términos productivos, la cosecha cafetalera 2018-2019 fue calificada como “buena” por los caficultores y, según Aura Lila Sevilla, presidente de la Alianza Nacional de Cafetaleros de Nicaragua, la estimación del gremio es que produjeron entre 2.6 y 2.7 millones de quintales del grano para la exportación. Sin embargo, descapitalizados y sin financiamiento, los caficultores tuvieron que lidiar con el precio del café que en los mercados internacionales estuvo debajo de los 90 dólares por quintal.

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“Veníamos arrastrando saldos insolutos desde el ciclo anterior y eso se agrava, porque el precio versus costos de producción, nos ocasionó pérdidas entre 40 y 50 dólares por quintal”, señaló Sevilla, agregando que la mayoría de productores quedó con deudas tanto en bancos como en casas proveedoras de insumos agrícolas, alimentos y combustibles.

Ejecuciones judiciales

En el departamento de Jinotega hay casos de microfinancieras que han comenzado ejecuciones judiciales a productores que les deben. Sevilla dice que la ANCN todavía no tiene reportes de productores de otros departamentos.

En un comunicado reciente la Asociación de Productores de Café de Jinotega (Asocafeji), fundada en 1972, pidió “reconsiderar las ejecuciones de las que están siendo objeto los productores por parte de las instituciones financieras y comerciales para evitar de esta manera un mayor conflicto social que no aportará al desarrollo económico de nuestro país”.

La Asocafeji apunta en el mismo documento que “en vista que la gran mayoría de los centros productivos de café son patrimonios que han pasado de generación en generación y que forman parte de nuestra cultura, estamos dispuestos a defenderlos con responsabilidad dentro del marco de la ley”.

Incertidumbre para ciclo 2019-2020

Ante la falta de financiamiento y el encarecimiento de los insumos agrícolas y de otras actividades de la cadena productiva del café, los productores ven con incertidumbre el ciclo 2019-2020 que debió haber comenzado con las labores culturales de limpieza en los cafetales. “La situación está bastante delicada”, sostiene Luis Primitivo Marín García, gerente de la Unión de Cooperativas de Servicios Unidas de Mancotal (Ucasuman), que aglutina a 352 productores, mayoritariamente pequeños, de diez cooperativas de base en Jinotega.

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Marín advirtió sobre la aparición de enfermedades y, con los productores endeudados, las plantaciones “no podrán recibir la asistencia necesaria y eso repercutirá en la baja productividad”.

Por su parte, Sevilla consideró que más del 80 por ciento de los productores no podrán aplicar fertilizaciones en los cafetales y solo podrán hacerlo los pocos que hicieron contratos de futuro, porque estos podrían acceder a créditos limitados por el mismo precio internacional del grano. Sevilla y Marín coinciden en que la crisis sociopolítica del país agrava la situación de la caficultura.

Mientras tanto, la Asociación de Productores de Café de Jinotega (Asocafeji), fundada en 1972, advirtió, en un comunicado, que el sector ha caído “en una insolvencia total” que afectará “al entorno social y económico de todo el país, provocando la migración del campo a la ciudad, conformando cinturones de pobreza e inseguridad ciudadana, así como la emigración a otros países”.

Según estimaciones de los dirigentes gremiales, el desempleo en las fincas cafetaleras ronda el 70 por ciento. Además de obreros agrícolas desempleados que viajaron a otros países para buscar fuentes de ingresos, también ha habido emigración de pequeños productores que cultivan áreas entre una y tres manzanas de café, señaló Marín.

Marín agregó que “hay fincas que están cerradas, grandes haciendas que dejaron de levantar la producción y decidieron que no iban a cultivar, hay gente que decidió emigrar del país, incluso por la situación sociopolítica que en el país se generó a partir de abril (de 2018). Esa parte ya dejó intranquilidad a nivel de las comunidades donde se está produciendo el café”.

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La situación del desempleo, según Sevilla, agudizará en los próximos meses. Los pequeños productores, que usan principalmente mano de obra familiar, podrían realizar las labores culturales en las plantaciones. Pero, “en junio, julio, habrá más fincas cerradas, cuando se terminen estas labores para garantizar que la plantación no se nos pierda, llegará un momento en que todos haremos un cierre técnico de las fincas”.

Un hálito de esperanza surge en el gremio, al considerar que la floración de este año “fue muy buena y pareja”. Pero, tendrán que esperar que el clima y las condiciones de lluvia sean propicias para que las flores desarrollen a una buena cosecha.

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