Zona de Strikes: Boaco, una agradable sorpresa en el beisbol nacional

Boaco está en medio de su mejor temporada en el beisbol superior, al convertirse en un equipo fiero en casa, pero bastante frágil fuera

Jonathan Loáisiga

Edgard Rodríguez C.

La historia del beisbol en Boaco necesariamente pasa por los hermanos Mairena. Alfonso, quien más alto se elevó (AAA con los Cardenales); Julio, un notable bateador de contacto y Valeriano, el más famoso de los tres, gracias a su defensa solvente y bateo oportuno.

Alfonso, infielder nacido en Teustepe, como sus hermanos, pudo ser el primer big leaguer nicaragüense. Firmado en 1965 por San Luis, estaba en AA en 1969 y un año después en AAA, pero su bate no logró tronar como se esperaba y la ilusión de saltar a las Mayores terminó por desvanecerse.

Valeriano y Julio brillaron aquí. Valeriano fue el tercera base por excelencia en los años setenta y fue de la Selección Nacional de 1972. Tuvo promedio de .297 (529 hits en 1,780 turnos) con 27 cuadrangulares en nueve temporadas, mientras Julio resumía .295 (1,170 hits en 3,967 turnos) con 81 jonrones y 537 empujadas en 18 años.

Boaco también produjo al destacado receptor Tomás Guzmán, potente bateador derecho de los Dantos, al igual que al notable infielder, Ramón Solano, uno de los pocos jugadores con más de 200 robos en nuestro beisbol. Y es Solano precisamente, quien lidera la nueva camada de valores surgidos en ese departamento.

Los Productores están en medio de su mejor campaña en el beisbol superior. Tienen 18-17, gracias a la firmeza con que juegan en casa donde tienen 16-4, aunque sufren mucho al salir de visita (2-13), pero están cerca de su récord de más triunfos en una temporada (23) y aún tienen buena oportunidad.

Boaco es un equipo de bateo (.282) pero con clara fragilidad en su picheo (4.69). El núcleo ofensivo lo forman Manuel Cubas (.364), Harvin Oporta (.328), Luis Sequeira (.327) y Cristopher Cisneros (.322), más Mario Vargas (.313) y Luis Ordeñada (.269), su líder jonronero (3) y empujador (24).

No obstante, en la serpentina flaquean, con excepción de Irving Obando, un relevista que marcha con un sorprendente balance de 7-0 y 3.03 en 13 faenas, con 31 ponches y nueve bases en 29.2 episodios. Hay brazos prometedores y experimentados como Luis Somarriba, pero por ahora solo Obando ha impactado.

Sin embargo, Boaco ha probado que no le teme a nadie y les ha plantado cara a los mejores equipos de la liga con un juego alegre, agresivo al bate y en las bases, mientras trabaja para mejorar su picheo y defensiva. No sabemos qué pasará, pero hasta ahora lo están haciendo bien y eso tiene animados a los boaqueños.

Sigue a Edgard Rodríguez en Twitter: @EdgardR

 

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