Equipo de investigación

Los percances que con más rigor deben analizarse profundamente son aquellos que producen consecuencias catastróficas, ya sea una fatalidad o múltiples fatalidades

Carlos Romano Flores. LAPRENSA/CORTESÍA

¿De cuántas personas debería estar compuesto un equipo de investigación de un accidente industrial? En realidad, este número dependerá siempre del contexto, del tipo de accidente, de su complejidad y de las consecuencias generadas.

Los percances que con más rigor deben analizarse profundamente son aquellos que producen consecuencias catastróficas, ya sea una fatalidad —o múltiples fatalidades— y/o pérdidas masivas de activos empresariales o públicos.

De manera razonable, si el percance no tuviera una alta complejidad que implique solicitar ayuda profesional a expertos en campos específicos, bastará con tener un equipo humano con unos cinco miembros.

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Es importante que el perfil del miembro del equipo de investigación tenga —deseablemente— las siguientes características:
● Independencia: sin conflicto de intereses en el caso por investigar. Esto supone el no ser una ficha oficiosa o peón de cualquier otra gerencia o supervisión interesada en sesgar o coartar la investigación o la determinación de la cadena de causación del percance.

● Competencia técnica: que conozca o haya recibido entrenamiento sobre un método determinado y reconocido de investigación y análisis de accidentes.

● Familiarizado con la operación: no puede haber un error más grande que asignar en el equipo de investigación a alguien quien carezca de conocimiento sobre la operación o materia a ser investigada.

● Objetividad: esta es una característica, que, aunque inherentemente subjetiva para cada uno, se define como conservar un enfoque aterrizado a la realidad, sin provocar sesgos interpretativos o conclusivos que puedan disminuir el sentido de utilidad de la investigación.

● Honestidad intelectual: aunque esto hoy pueda sonar muy ingenuo, puedo atestiguar que —al menos en mi experiencia—, he podido identificar esta característica como la que produce mayor credibilidad en la audiencia a la cual se le está presentando un sumario de investigación de accidente industrial.

● Curiosidad intelectual: se entiende como la capacidad de cuestionar, contrastar y analizar detenidamente los factores, agentes, muestras, indicios, restos, detalles, y eventualidades, que posiblemente puedan ser pasados por alto por la mayoría de las personas a las que les sean presentadas.

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● Tacto: hay un dicho antiguo que dice que alguien con tacto es aquel que sabe con certeza el año de nacimiento de una dama, pero se le olvida cómo calcularle la edad. Durante la recolección de indicios o en las fases de entrevistas o indagaciones con el personal entrevistado, es importante tener tacto, ser prudente, no impulsivo, para extraer información relevante para el proceso de investigación.

● Enfoque analítico: esto supone que la persona no solamente debe ser racional y encontrar las similitudes y/o singularidades de los hechos y circunstancias, sino que también pueda interrelacionarlas de una forma útil compatibles con la sucesión de los elementos que produjeron un accidente.

Dentro de ese grupo teórico de cinco personas, es obvio que alguien debe estar de responsable de coordinar las actividades y dirigirlas hacia la consecución de los objetivos de una investigación: entender qué pasó, extraer las lecciones aprendidas, y, principalmente, formular las acciones correctivas correspondientes para que sean valoradas y aplicadas por la gerencia general de la organización.
Esta persona quien liderará el esfuerzo del grupo de investigación deberá tener las siguientes características:

● Estatus organizacional: no hay forma más rápida de degradar una investigación que asignando como coordinador o líder del equipo a alguien quien carezca de un considerable nivel organizacional. Por lo tanto, hay que asignar a un funcionario con suficiente nivel jerárquico que pueda hablar “de tú a tú” con las demás gerencias funcionales, incluyendo, claro está, la propia gerencia general, o incluso, la junta directiva.

● Autoridad: esta algunas veces tiene que ser conferida en forma especial para tener acceso a diversos registros, personas y otras áreas que se requiera para hacer indagaciones, cotejos, extracción y documentación de aspectos útiles para la investigación.

● Experiencia: esta es una característica que se explica a sí misma, no obstante, vale la pena mencionar que no solamente me refiero a un conocimiento acumulado en el área específica, lo cual es imprescindible, sino que incluye críticamente la gestión de equipos de trabajo para orientarlos hacia la consecución de las metas establecidas, pasando de un modo caos a un modo proyecto en el menor tiempo posible, generando resultados confiables.

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