Defensora María Oviedo: «Te dicen que estás sola, que no sos nadie. Es una forma de intimidarte, torturarte, que se te baje la moral”

Activista de los derechos humanos pasó 51 horas presa por defenderse de un policía orteguista agresor.

Con moretones aún visibles en el cuerpo, la abogada defensora de derechos humanos María del Socorro Oviedo Delgado relató lo que vivió durante las 51 horas detenida ilegalmente en celdas de la Policía Orteguista de Masaya y en las celdas de El Chipote en Managua.

“Fue un abuso policial y la Fiscalía lo está legitimando, porque me  acusó por obstrucción de funciones, como si agredir verbal y físicamente a una mujer es parte de sus funciones. Lo que hice fue defenderme de su agresión”, dijo Oviedo, a quien el Ministerio Público la acusó de obstruir funciones en contra de un policía que la maltrató y la insultó el viernes 26 de julio en la delegación de Masaya.

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Eran las 9:30 de la mañana del viernes 26 de julio, cuando llegó a la delegación policial de Masaya junto al excarcelado político Cristhian Fajardo, para que éste interpusiera una denuncia por el robo de su arma, en el 2018, la cual está debidamente legalizada.

El trato en dicha institución pública fue de “odio visceral” . Desde la recepcionista hasta el jefe de la Dirección de Armas, Explosivos y Municiones (DAEM) de Masaya, Oscar Danilo López López, quien la agredió física y verbalmente, cuando la abogada estaba en su oficina.

“Metieron a Cristhian a una oficina donde estaban tres hombres de civil y dos policías y lo seguí.  No me querían dejar entrar, pero les dije soy su abogada y era su derecho que yo lo acompañara. Desde que entramos nos estaban grabando. Empezaron los gritos e insultos de los policías contra nosotros, señalando delitos y preguntábamos ¿cuáles? Les pedí respeto, que era solo una denuncia y no tenían porque tratarnos con tanto odio”, relató Oviedo.

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Como los policías no se calmaban y los insultos continuaban, Oviedo decidió sacar a Fajardo de la oficina e ir a interponer la denuncia en otro momento, pero se le olvidaron los documentos que había entregado de la pistola y se regresó sola a retirarlos.

“Le dije deme los documentos por favor y que regresaríamos en otro momento y fue cuando explotó más en insultos y que no habían documentos, que yo no era nadie, que saliera de su oficina y me empujó y yo como acto reflejo en respuesta a su agresión, le pegué la cachetada. Ellos editaron un video donde no muestran las dos veces que me empujó y le dije que me respetara”, enfatizó Oviedo.

Inmediatamente, el oficial López López ordenó que la detuvieran y dos mujeres policías se le abalanzaron y le echaron una llave en el cuello, donde casi la asfixian y la esposaron. “Me desvanecí no podía respirar. Fue cuando me soltaron y me trasladaron a la celda, donde me quitaron todas mis pertenencias”, dijo, Oviedo quien fue fiscal del Ministerio Público, por 11 años,(2007-2018).

No hubo almuerzo, ni llamada telefónica para avisar a su familia ni derecho a un abogado, a como contempla el artículo 33, numeral 2.1 y artículo 34 de la Constitución Política de Nicaragua, sobre los derechos del privado de libertad. “Todo detenido tiene derecho  a que se informe de su detención a familiares y ser tratado con el respeto debido a la dignidad inherente al ser humano”, se lee en el artículo 33 de la Carta Magna.

A las 2:30 pm fue trasladada en una camioneta civil, hasta la Dirección de Auxilio Judicial Nacional en Managua. Iba custodiada por mujeres antimotines.

“El trato fue diferente. No me golpearon. Me interrogaron tres veces preguntando por el arma de Cristhian Fajardo, pero les dije que no sabía, que se lo preguntaran a él. También preguntaban por el código del celular, pero les dije que era con huella digital y ellos lo habían dañado”, expresó Oviedo, quien se graduó como abogada en la Unan-León de donde es originaria.

“Me pasaron el traje azul que visten los reos. El pantalón estaba sucio, pero ni modo. Nunca pensé usar ese uniforme, pero me dije, personas muy dignas y honradas lo han usado no me van a desmoralizar por eso. Pasé descalza todo el día, porque no le informaron a mi esposo dónde me tenían y no podía llevarme nada”, dijo la abogada, quien defendió al maratonista autoconvocado Alex Vanegas.

Fue la noche más larga que ha vivido, confesó la defensora de derechos humanos. No durmió. Lloró por no saber de sus niños y sabía que estaban nerviosos por lo que pasaba. “La incomunicación es una tortura. Te dicen que estás sola, que no sos nadie. Es una forma de intimidarte, torturarte, que se te baje la moral. Ellos criminalizan la labor de los abogados”, sostuvo la abogada de 36 años.

LA PRENSA/Óscar Navarrete

Oviedo fue trasladada a los juzgados de Managua, la mañana del domingo 28 de julio en una buseta de la policía, aunque los hechos sucedieron en Masaya, en otra violación más del régimen del debido proceso, sustrayendo de su juez competente a quienes no comulgan con sus ideas.

Compartió transporte con el autoconvocado y excarcelado político Jaime Navarrete Blandón, quien tenia cinco días detenido, también de forma ilegal, en el Chipote. “Fue una conversación corta. Me dijo azul y blanco, le dije si, soy abogada. Me dijo que lo habían golpeado, me quiso enseñar, pero nos llamaron la atención”, dijo Oviedo. Ya de regreso a las celdas, los enviaron en vehículos separados.

Cuando entró a la sala de audiencia y vio a su esposo Baltazar Arévalo y a su colega Leyla Prado sintió que el mundo le volvió, pero luego al ver entrar a la juez Nalía Úbeda, titular del Juzgado Tercero Local Penal de Managua, sintió que nuevamente se le derrumbó. “Sé cuál es su línea de trabajo, obediente al orteguismo, entonces pensé, me dejará en prisión, aunque estoy clara que no he cometido delito”, dijo Oviedo.

“Al escuchar la acusación de la Fiscalía me dije, están legitimando el abuso policial y lo único que hice fue defenderme. Quien debería estar siendo acusado por abuso de funciones es el policía, porque él está envestido de autoridad y debe respetarme como usuaria, mujer y abogada, pero lo que hizo fue agredirme verbal y físicamente. La Fiscalía sabe muy bien que aquí no hay delito”, dijo la exfiscal.

La representante del Ministerio Público no pidió prisión, sino medidas alternas. Ahora, la abogada Oviedo debe presentarse todos los martes a firmar a los juzgados y no puede salir del país. La audiencia inicial está programada para el próximo 7 de agosto a las 10:30 am.

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