Nicaragüenses pagarán caro el endeudamiento de Ortega con el BCIE. Estas son las onerosas condicionalidades de los créditos

El titular del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, Iván Acosta reveló este miércoles en un medio oficialista que realmente son casi 800 millones de dólares los que Nicaragua ha contratado en lo que va de este año con el BCIE

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Ante la imposibilidad de obtener recursos baratos en el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, el régimen de Daniel Ortega está apostando por contratar préstamos costosos con el Banco Centroamericano de Desarrollo Económico (BCIE), cuyas tasas de intereses y condicionalidades son más onerosas comparadas con las del BM y el BID.

El titular del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, Iván Acosta reveló este miércoles en un medio oficialista que realmente son casi 800 millones de dólares los que Nicaragua ha contratado en lo que va de este año con el BCIE, de los cuales unos 600 millones fueron rubricados este miércoles en Managua con el titular del banco regional, Dante Mossi.

Los recientes informes anuales publicados por separado por el BM y el BID confirmaron que el año pasado no se le aprobó a Nicaragua nuevos préstamos. Esto habría obligado al régimen de Ortega a recurrir a la ventanilla del BCIE.

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Créditos del BCIE son onerosos

¿A qué costo? Fuentes conocedoras de las operaciones del BCIE explicaron que los préstamos que este banco aprueba al sector público son a tasas comerciales mientras que las del BID y el BM son concesionales, es decir más baratos.

Otra de las desventajas con los préstamos del BCIE  es que se pagan en menor plazo y tienen menos periodos de gracia, explica una de las fuentes. En el caso del BID y el BM los plazos de pago pueden llegar hasta 40 años y se suele dar un periodo de gracia de 10 años, es decir te permiten pagar solo los intereses antes de comenzar con el saldo principal.

En el caso del BCIE el plazo máximo de pago es de 15 años, incluyendo los tres años de gracia. Pero además ahora las tasas de interés son revisables cada trimestre, cuando antes eran fijas.

«Hace aproximadamente 2 o 3 años creo que para un mes de septiembre el BCIE cambió de ofrecer al sector público tasa fija de 5.90 por ciento a tasa variable, con lo cual trimestralmente se revisa la base que aparece en la tabla más la variación de la tasa Libor, que es una tasa de mercado internacional», explica otra fuente.

Al respecto señala, que cuando la tasa de referencia del BCIE era fija del 5.90 por ciento, las del BM y el BID «podía andar en la mitad… Es decir ofrecen tasas de 1.10 por ciento y hasta de menos de 1 por ciento en algunos casos».

De hecho el presidente del Banco Central de Nicaragua, Ovidio Reyes en declaraciones en agosto del 2015, cuando Ortega derogó la obligación de que la deuda pública adquirida por el Estado conlleve una concesionalidad no menor al 35 por ciento, admitió que dicha medida le iba a permitir al país aplicar en el BCIE a préstamos con tasas de seis por ciento.

Durante 11 años la deuda pública de Nicaragua tuvo esa atadura por pertenecer a la Iniciativa de Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC, siglas en inglés), mediante la cual se condenó a Nicaragua gran parte de la deuda millonaria externa que el régimen de Ortega heredó a los nicaragüenses al término de los ochenta, cuyo saldo ascendía a 10,248 millones de dólares.

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En el 2018 a Ortega se le cerraron las ventanillas del BM y el BID luego de la violenta represión en Nicaragua estatal que le costó la vida a más de 300 personas, así como por la persecución contra opositores, miles de heridos y de exiliados. Para reabrir ambas entidades financieras, el régimen tendría que ceder haciendo reformas democráticas.

Préstamos en el BCIE tienen un límite

Pero obtener préstamos en el BCIE no es un cheque en blanco. En algún momento, explicaron estas fuentes que prefieren no ser citadas, el régimen de Ortega se topará con el límite de acceso crediticio que tiene en el banco regional.

Según las política del banco regional, sus países miembros pueden acceder hasta el 30 por ciento del saldo de la cartera crediticia de la entidad. El año pasado Nicaragua andaba cerca del 21 por ciento.

«Puede que ahora con estos nuevos préstamos esté llegando al límite porque el otro elemento que juega un papel importante es el saldo de cartera del BCIE que se mide mes a mes, es decir, si un país realiza un prepago o pago anticipado al BCIE, el banco baja su nivel de cartera y de igual forma se ajustan los límites que puede prestar», precisa otra fuente.

Según el informe anual de deuda externa del Banco Central, hasta el año pasado las condiciones financieras de la deuda externa pública era de un plazo promedio de 24 años, incluyendo 12 años de gracia y una tasas de interés promedio de 2.35 por ciento.

En el 2017 era de una condicionalidad promedio de 24 años, incluyendo 13 años de gracia, con una tasa de interés promedio de alrededor de 1.96 por ciento. Todas estas condicionalidades contrastan con las que suele imponer el BCIE, que sustituyó las fuentes del BM y el BID.

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Única fuente, refleja aislamiento

El economista y exfuncionario del BID, Edmundo Jarquín explica que el hecho de que Ortega solo tenga como única fuente de financiamiento multilateral el BCIE «solamente subraya aislamiento internacional de Nicaragua».

No obstante, Jarquín señala que más allá de lo caro de los préstamo de este banco, advierte sobre la contradicción en que incurren varios de los países que accionistas principales del BCIE. «Mientras en la OEA votan en contra del régimen de Ortega, o se abstienen, en el BCIE aprueban esos préstamos».

Además advirtió que no solo los nicaragüenses tendrán que pagar un alto costo por estos préstamos, sino también los mismos países socios del este banco regional, al señalar que debido a que el BCIE presta a Nicaragua siendo un país de alto riesgo, entonces sus fondeadores también cobrarán tasas altas.

«…Y así esos países que en la OEA votan en contra de Ortega y en el Directorio del BCIE a favor, tendrán que enfrentar el encarecimiento de tasas en los préstamos del BCIE», sentencia.

Heredará graves compromisos a próximo gobierno

«Algo importante es que con los préstamos del BCIE que son a mediano plazo 15 años este Gobierno está dejando al próximo Gobierno que venga con compromisos financieros en su flujo de caja bien importantes y grandes de pagar», advierte una fuente ligada al banco.

El titular de Hacienda, Iván Acosta defendió este miércoles en un medio oficialista el ritmo de endeudamiento de Nicaragua, al afirmar que la misma sigue siendo sostenible y que está ayudando a combatir los niveles de pobreza y que estos créditos han permitido que el pueblo ahora «viva mejor».

«Lo importante no es los cálculos aritméticos, es que tengás sostenibilidad de la deuda, que es un examen que se hace, que cualquier banco multilateral, la agencia, el Fondo, para eso están esas instituciones, que garantizan que los recursos están teniendo un impacto en la economía para repagarse», afirmó Acosta.

Difícil de tener certeza sobre sostenibilidad

Un economista que prefiere no ser citado, admite que si bien «periódicamente se efectúan ejercicios para analizar la sostenibilidad de la deuda, incluyendo lo que se conoce como test de sensibilidad», dada la falta de certidumbre sobre el rumbo de la economía ahora es difícil hacer este ejercicio.

«En las actuales circunstancias, sin embargo, resultaría extremadamente difícil hacer un ejercicio como este, dada la enorme incertidumbre que existe sobre el desenvolvimiento futuro de la economía y el creciente peso del servicio de la deuda, sobre todo considerando que la deuda que se contrata ya no tiene el alto grado de concesionalidad que tenía cuando el país era catalogado como país de bajos ingresos», expresó.

Se prevé que Nicaragua caiga otra vez este año entre 3.5 y 4.5 por ciento, según proyecciones del Banco Central, aunque hay economistas independientes que apuntan a una caída mayor del 8 por ciento. Esto adicional al -3.8 por ciento el año pasado.

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