Doña Violeta: 90 años de su natalicio

La historia de Nicaragua y del mundo recuerda y recordará a Violeta Barrios de Chamorro, ella ha sido y siempre será símbolo de infinita gloria e inspiración

En este último siglo en Nicaragua únicamente han sido presidentes dos personas: Violeta Barrios de Chamorro y el ingeniero Enrique Bolaños Geyer. Los demás han sido gobernantes totalitarios y corruptos, dictadores inhumanos que han impregnado abundante desconsuelo en la población nicaragüense. La desgracia que ellos han provocado tiene una historia manchada de sangre, luto y decaimiento.

Violeta Barrios Torres más conocida como Violeta Barrios de Chamorro, nació el viernes 18 de octubre de 1929 en Rivas, Nicaragua. Es política y periodista, fue presidenta de Nicaragua desde el 25 de abril de 1990 hasta el 10 de enero de 1997. Su esposo, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, (1924-1978) fue un periodista, escritor, empresario y político que en el 2012 fue designado Héroe Nacional de Nicaragua con el título de Mártir de las libertades públicas. Sus hijos son: Pedro Joaquín, Claudia, Carlos Fernando y Cristiana Chamorro Barrios.

En América pocas mujeres han tenido el privilegio de ser presidentas. Doña Violeta ha inspirado a muchas mujeres y seguirá inspirando a muchas generaciones. El 25 de abril de 1990 llegó al poder y ese día Nicaragua inició a vivir un agradable paisaje. “Fue la primera mujer en el continente americano en ser electa al cargo de presidenta de la República y tercera mujer en ocupar la posición de jefa de Estado y jefa de Gobierno en el continente americano, después de Isabel Perón y Lidia Gueiler Tejada”.

Los líderes que conducen por el camino equivocado, son unos fracasados y sus seguidores de una u otra manera también lo son. La ciudadanía nicaragüense ha vivido de dolor en dolor, de llanto en llanto, de tristeza en tristeza por muchas generaciones. De 1979 hasta 1990 fue la década más sangrienta en la historia de Nicaragua, en esos años el dolor se refugió en todos los hogares de la Patria, una guerra de absoluta incoherencia lo único dejó fue un país dividido, herido, inundado de dolor, rencor y en extrema pobreza.

Violeta Barrios inicia su libro autobiográfico titulado Sueños del corazón, con una carta titulada “reconocimientos”. En el último párrafo dice: “A todos los que llegarán a ser presidentes de Nicaragua después de mí les digo: no olviden nunca que una vida en el servicio público no es una tarea sencilla. Nuestras acciones deben estar siempre guiadas por un espíritu de autosacrificio, honradez y competencia”. Lamentablemente su sucesor Arnoldo Alemán fue un ordinario corrupto. Desde el 2007 Nicaragua vive en plena oscurana, donde los derechos humanos son irrespetados y la libertad de expresión vive “encadenada” e inundada de depresión. La historia de Nicaragua y del mundo recuerda y recordará a Violeta Barrios de Chamorro, ella ha sido y siempre será símbolo de infinita gloria e inspiración.

El autor es escritor y poeta.

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