La Azul y Blanco no encuentra el gol ante una Cuba llena de jóvenes

La Azul y Blanco se atascó este jueves en el Estadio Nacional ante Cuba en un descolorido 0-0. Aunque lo más importante no era el resultado, siempre existe el deber de triunfar ante una selección a la que históricamente se ha superado

Jorge Betancur (22) no tuvo mucho impacto en el medio campo. LAPRENSA/ ROBERTO FONSECA

La Azul y Blanco se atascó este jueves en el Estadio Nacional ante Cuba en un descolorido 0-0. Aunque lo más importante no era el resultado, siempre existe el deber de triunfar ante una selección a la que históricamente se ha superado y, más ahora, que estaba conformada con un promedio de jugares de 23 años, debido a que se reinventa en cada torneo internacional por las fugas al terrorífico sistema cubano.

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La prueba de Henry Duarte fue colocar a ocho jugadores no habituales en la titularidad tratando de encontrar el Santo Grial. En la primera parte Nicaragua tuvo muchas aproximaciones, Ricardo Mendieta destacó, siendo la más clara en la recta final del primer período cuando en una media volea impacta con su pierna derecha. Esa pelota llevaba mucha potencia y colocación, seguramente iba a ser un gol recordable por su fineza no importancia, sin embargo, Sandy Sánchez rechazó bajo los tres palos. Jaime Moreno también estuvo muy activo en la ofensiva pero no corrió con suerte en la definición ni tampoco en el control del esférico cuando se encontraba en buena posición de liquidar.

Cuba entraba sin permiso al área pequeña e hizo que el muchacho arquero, Denilson Gutiérrez del Juventus, tuviera mucho trabajo. En la segunda parte Nicaragua se vio ligeramente mejor con los cambios realizados, entre ellos Armando Goufas, pero ninguno fue determinante para conseguir el resultado.

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Se vio mucha falta de sincronía, ideas en el medio campo y capacidad para «matar». Se puede decir que es normal cuando se coloca a un grupo de jugadores sin mucho roce entre ellos. No obstante, aún resta el desafío del domingo, en el cual otro empate o duelo descolorido preocuparía de cara a los compromisos con San Vicente y las Granadinas y Surinam.

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