Oacnudh llama a dictadura de Nicaragua a liberar presos políticos y respetar a Iglesia Católica

Oacnudh hizo un llamado a que liberen a "todos aquellos que podrían estar arbitrariamente detenidos y a que se asegure el respeto de sus garantías legales fundamentales"

policía, Masaya

Con el paso del tiempo la represión policial ha aumentado en números de efectivos y en acciones. LA PRENSA/Jader Flores

La oficina del Alto Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos nuevamente se pronunció por la detención ilegal de los 13 activistas, el estado de salud del padre Edwin Román y de las personas que se encuentran en huelga de hambre en las iglesias San Miguel, en Masaya, y en la Catedral de Managua, este último tomado por turbas orteguistas.

La Oacnudh recordó al Estado de Nicaragua que todas las personas tienen el derecho a la libertad de expresión y de reunión pacífica «sin temor de ser atacados», además de hacer un llamado a «la liberación de todos aquellos que podrían estar arbitrariamente detenidos y a que se asegure el respeto de sus garantías legales fundamentales».

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«Instamos a las autoridades a garantizar los derechos de las personas que se encuentran dentro de la iglesia, en particular absteniéndose de interferir con la provisión de alimentos, agua y asistencia médica», dijo el organismo internacional a través de un comunicado publicado este martes.

Cese que la represión y violación de derechos humanos

El organismo instó también al gobierno orteguista «poner fin a la represión persistente de la disidencia y al patrón continuo de arrestos arbitrarios, y abstenerse de criminalizar y atacar a los y las defensores de derechos humanos, oponentes políticos y a cualquier otra voz disidente».

Asimismo declaró que estarían dispuesto a regresar al país,  para que el gobierno de Nicaragua «cumpla con sus obligaciones internacionales de derechos humanos», pero solo si este les permite el acceso.

La dictadura de Nicaragua, que encabeza Daniel Ortega y Rosario Murillo, ha desatado una campaña de ataques, asaltos, asedios y acoso a las iglesias católicas, líderes religiosos y feligreses, además de atacar a empresarios privados, estudiantes universitarios, medios de comunicación y organizaciones de la sociedad civil.

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Arresto de Coppens es una represalia

La Oacnudh también se refirió sobre la detención de la estudiante Amaya Coppens -de nacionalidad belga-nicaragüense- quien ya estuvo detenida por ocho meses en el contexto de las protestas y  fue liberada bajo la Ley de Amnistía, mejor conocida como Autoamnistía, como «un acto de represalia» del régimen orteguista, por denunciar las violaciones a los derechos humanos.

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«Su detención podría ser considerada como un acto de represalia, por haber denunciado la situación de derechos humanos en Nicaragua y haber tomado contacto con funcionarios y mecanismos de las Naciones Unidas. Recientemente, se reunió con la Oficina de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra», señaló el organismo.

El pasado 14 de noviembre Coppens junto a 12 miembros de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB) fueron detenidos por la Policía Orteguista en Masaya, luego de haber entregado agua a los familiares de presos políticos que mantienen una huelga de hambre en la iglesia San Miguel. Ahora la PO los acusa de supuesta tenencia y uso ilegal de armas y municiones.

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