Dalton Cacho, la estrella del basquetbol que jugó contra Cheslor Cuthbert

Dalton Cacho ahora se alista para reanudar la batalla en los Cuartos de Final de la Basketball Champions League Américas en enero del 2020

Nicaragüense Dalton Cacho (4) durante una parada de la Basketball Champions League Américas en el Polideportivo Alexis Argüello, de Managua. LA PRENSA/FOTO TOMADA DE FIBA.

Desde que nació en Bluefields, Dalton Marlon Cacho Sinclair quería seguir los pasos de su papá como lanzador de beisbol. De niño, recuerda, se enfrentó al ahora big leaguer Cheslor Cuthbert. En dos ocasiones luchó por integrar el equipo Costa Caribe en el Campeonato Nacional de Beisbol Superior, pero el destino le tenía preparado el baloncesto, en donde ha demostrado ser un talento de exportación. Aquí  la entrevista realizada al esbelto pinolero, nacido el 22 de agosto de 1993.

¿Cómo describirías este año que está a punto de acabarse?

«Ha sido un año grandioso.  Le doy gracias a Dios por un año más de vida y por mantenerme sano».

Este año debutaste con buen suceso en la Liga Mayor de Baloncesto de El Salvador y ahora estas en la Basketball Champions League Américas.

«Desde que inició este año me propuse ser cada día mejor. Crei que el baloncesto se trataba solo de jugar en Nicaragua, pero algo me hizo cambiar cuando miraba a Bartel López jugar a ese nivel afuera, pensé que podía llegar también a jugar como él, jugar a ese nivel. Entonces, lo primero que hice fue trabajar en el gimnasio, ahi es donde inicia el éxito, empecé a entrenar duro, a entrenar dos veces al día y eso me ha llevado a estar donde estoy ahora.  Jugar con Santa Ana en El Salvador fue el primer paso que dí en el extranjero,  hice un excelente trabajo con mis compañeros y ahora estoy con el Real Esteli enfocado en la Basketball Champions League. Estoy enfocado en hacer un buen papeel, ayudar el equipo en lo que necesite y mejorar cada día».

¿Qué fue lo que hizo tocar fondo para obtener mejores resultados este año?

«Lo primero fue mi hija, mi hija Dasha Cacho. Cuando salió embarazada mi esposa Claudia Toruño las cosas cambiaron para mi. Mi mentalidad cambió. Quería seguir jugando este hermoso deporte, a un mejor nivel, mi hija fue y es mi inspiración».

¿Cómo te ha cambiado la vida tras convertirte en padre?

«Ser papá es algo maraviloso, tener familia es algo maravilloso. Desde que amanece hasta que anochece le doy gracias a Dios por la familia que tengo, y por tener a mis padres conmigo. Le doy gracias a Dios por estar jugando baloncesto y agradezco a los equipos que me han dado la oportunidad de jugar».

Vos y tu hermano Dayton nacieron en Bluefields pero el baloncesto los llevó a Jinotega donde encontraron el amor.

«Tenemos ya cuatro años de jugar en Jinotega, ahi encontré el amor. Jinotega es mi segunda casa. Siempre estaré para ellos, ,gracias a todas las personas que nos han apoyado»

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¿Te has sorprendido de lo realizado este año?

«No me sorprende, sabía que tenía la capacidad. Lo que pasa que me faltaba trabajar. Jugaba conforme. Pienso que si me hubiera esforzado desde el 2012 hubiera tenido otras oportunidades. Estuviera súper mejor. Me faltó trabajar. Pero tener una familia me hizo cambiar y ahora que mi hija nació eso me impulsó para trabajar más duro. Cada partido que juego quiero jugarlo fuerte».

¿Sabes que la Basketball Champions League Américas es una ventana de oportunidades?

«Yo espero muchas oportunidad este año nuevo. Ya di el primer paso en El Salvador. Yo espero  mucho de mi este año nuevo, Dios me permita mantenerme sano para seguir adelante»

¿Dónde querés jugar?

«En cualquier parte donde me llamen, en México, en Panamá, en cualquier parte del mundo. Si lo consiguo no desaprovecharé esa oportunidad».

Hablame de tus inicios. ¿Cómo llegó el balonesto a tu vida?

«Lo mio era el beisbol. Mi familia ama el beisbol. Estuve en algunas academias, pero miraba el baloncesto, sabía algunas cositas. El beisbol es una tradición en mi familia. Mi papá era lanzador. Él me inspiró a ser lanzador. Estuve entrenando incluso dos veces en la Costa Caribe, aspiraba a ser el equipo para el Campeonato Nacional de Beisbol Superior pero no pude hacerlo, tenía como 19 o 20 años cuando intenté. Y cuando no vi alguna oportunidad  en beisbol, decidí enfocarme en el baloncesto».

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¿Y cuándo empiezas a jugar baloncesto?

«Fue en el 2012. Vi que mi hermano Dayton y mi amigo de infancia Sharlon empezaron a jugar con la Costa Caribe en Managua entonces quería jugar así como ellos, entonces empecé a trabajar en eso. Agradezco a Troy Watson por haberme dado la oportunidad de jugar con la Costa Caribe».

¿Fue frustrante no hacer el equipo de beisbol con la Costa Caribe?

«Honestamente si, fui dos años seguidos a probarme. Se que tenía cualidades como lanzador. Y bueno, ya que no pude llegar ahi con la Costa Caribe decidí intentarlo con el balonesto. Pero eso ya se quedó atrás y aposté con el baloncesto».

Entiendo que antes de jugar con Santa Ana habías jugado con otro equipo en la Liga Mayor de Baloncesto de El Salvador.

«Fue algo rápido, creo fue en el 2015. Honestamente llegué, estaban en una fase clasificatoria. Denver era un gran equipo, muy exigente. Creo que no tuve un mal partido. Solo jugué un juego. Yo ayudé en la defensa y rebotes. El entrenador no me quería botar. Simplemente esa noche el equipo no ganó y solo quedaban dos partidos para la fase clasificatoria y el dueño decidió traer a otro jugador. Recuerdo tuve un doble doble en ese juego, pero el dueño pedía más puntos».

¿Cuando pasó eso con Denver qué sentiste?

«No me fustré. Porque no hice un mal trabajo, el equipo necesitaba otras cosas. Viajé en bus y luego de varias horas llegué a jugar, di todo mi esfuerzo. No me enojé, solo dije que Dios sabía lo que hacía. Y Dios me tenía este momento listo, para brillar con luz propia. Es algo grandioso lo que estoy viviendo. De un paso que di, a otro gigante es algo grandioso».

¿Bartel te ha dado consejos?

«Cuando venía de regreso a Nicaragua, Bartel me decia que tenia que ser más agresivo y hoy en dia le agradezco mucho. Me enfoco más en la defensa y ataco el aro».

Hablemos de las clavadas

«Eso es algo natural. Me encanta. Veo videos de los jugadores de la NBA y eso me inspira. En Nicaragua no hay jugadores que hacen eso tan seguido (de las clavadas). Me gusta hacerlo para la gente, para que disfruten el baloncesto en familia».

¿No te duelen las manos?

«No, porque he practicado eso. En los entrenamientos eso lo practico siempre. Ya en el juego se hace más fácil».

Una de tus clavadas está en el video de las 10 mejores de la Basketball Champions League Américas.

«Ver ahi mi clavada me hace sentir orgulloso, es saber que el trabajo está dando resultados y eso es algo positivo para mi. Solo que me queda seguir trabajando, debo seguir mejorando mis tiros de afuera y creo que ahi sería un jugador más peligroso».

Hablemos de tus estudios

«La verdad no me bachilleré. Llegué hasta segundo año. Fue una etapa de mi vida difícil en Bluefields, mi familia me necesitaba y decidí ayudar a mi familia».

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¿Trabajabas en Bluefields?

«Sí, con mi papá construía casas, trabajé en construcción, me gusta también pintar las casas».

¿Tus padres fueron deportistas?

«Solo mi papá. Entiendo él jugó un año en el Pomares con el equipo Costa Caribe. Dicen era un pítcher dominante. Mi papá era mi entrenador, me ayudaba y aconsejaba».

¿Qué significa que tus padres siempre les acompañaran en el deporte?

«El apoyo de mis padres ha sido algo especial en nuestras vidas. Hoy en dia se que ellos se sienten orgullosos de mí y Dayton porque hemos dado un gran paso. Vamos a seguir haciendo los dos historias».

¿Qué significa jugar baloncesto con tu hermano Dayton?

«Jugar con mi hermano Dayton y dar ese espectáculo en baloncesto es especial. Cada vez que juego con él me siento súper bien. Nos damos consejos, nos correjimos. Estar unidos nos ha ayudado a mejorar en el balonccesto».

¿Tuviste o tenés algún vicio?

«No, gracias a Dios que no y eso me ha ayudado llegar aquí».

¿Además de Dayton tienes más hermanos deportistas?

«Uno ya mayor jugó baloncesto, los otros no. Mis hermanos son además de Dayton, Dane, Daneyska, Darwin y  Doshawn. Mis padres son Delany Sinclair y Dane Cacho».

Gracias a Dios hablas un poco más, los nervios se han ido.

«(ríe…) Con los años y la madurez hablo ya un poco más».

¿Qué signifca el baloncesto en tu vida?

«Signifca amor, es un deporte hermoso. Es lo que me ha dado las cosas que necesito para mi familia. Estar trabajando en algo sano y hermoso».

¿Cuáles son tus metas?

«Actualmente tengo un negocio que es la venta de aceite de coco, en  Jinotega. En mis planes está tener un restaurante de comida caribeña o un buffet en Jinotega».

¿Los chavalos te miran y más de alguno sueña con ser como vos?

«Les digo que dejen los vicios, que dejen las drogas y que se enfoquen, que todo en esta vida se puede, si uno se pone una meta y trabaja para esa meta lo va a lograr, pero uno tiene que poner su parte extra».

Actualmente Cacho (1.98 cm) junto al equipo Real Estelí se alista para los Cuartos de Final de la Basketball Champions League Américas en enero del 2020, luego de culminar la primera ronda invicto tras cuatro partidos, lo cual es histórico para un equipo centroamericano.

El 14 de enero, Cacho y el club pinolero chocarán con el Instituto Córdoba en Argentina para luego trasladar la batalla a Managua el 18 y 20 de enero venidero.

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