Y Messi tenía razón… al Barcelona no le alcanza para ganar la Champions League

La imagen en San Paolo es deprimente. El Barcelona le reza a la suerte. Se salvó de salir con los pies hinchados y el corazón partido. El Nápoles, sexto en la Serie A, tuvo el partido en sus manos

Lionel Messi no fue determinante en el partido. LAPRENSA/CORTESÍA FC BARCELONA

La imagen en San Paolo es deprimente. El Barcelona le reza a la suerte. Se salvó de salir con los pies hinchados y el corazón partido. El Nápoles, sexto en la Serie A, tuvo el partido en sus manos, volvió a restregarle una posesión del balón inservible al equipo de Setién. Y finalmente, Messi tenía razón, al Barsa no le alcanza con este juego para ganar la Champions y dejó en un mar de dudas el duelo de vuelta. Aunque empató (1-1) con el gol de Griezmann en la segunda parte, se encontró milagrosamente con el agua en el desierto. Fue un chispazo, en el cual pasó de navegar en la nada a encontrar el tesoro.

Otra vez el Barcelona inútilmente no pudo llegar en el primer tiempo a causar peligro a la portería rival y, cuando cometieron el primer error con Junior Firmo, Zielinski robó y asistió a Mertens. Ter Stegen se convirtió en una estatua viendo el disparo. Ahí habrá que hacer otra pausa. Mertens se acomodó a su antojo, Semedo brillaba por su ausencia precipitándose en el cierre. No había que ser genio para augurar un declive defensivo de la tropa azulgrana. De un balón controlado se suicidaron en esa primera parte.

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En el segundo tiempo Sergio Busquets dejó su huella. Un pase filtrado a Semedo finalizó en el francés para igualar las acciones.  Sin embargo, le bastó un ligero apretón al equipo de Gattuso para causar estragos. Insigne al 66′ entró sobre Piqué y Ter Stegen tapó, luego Callejón solo frente a frente al alemán con visión panorámica de colocarla la reventó en el cuerpo del arquero. Ladridos italianos que se lamentarán si se hunden de visita. Messi reaccionó en la recta final y se combinó muy bien con Vidal, antes de ser expulsado, pero no conseguía abrir las redes de Ospina.

Se pensó que el partido sería opacado por la situación del Coronavirus, el Barcelona pareció estar enfermo, desorientado, con calentura y sin la capacidad suficiente de implantar su dominio. Y Setién seguro dirá: «pero tuvimos la pelota».

Más resultados

El Bayern de Múnich goleó 0-3 al Chelsea con dos goles del joven Gnabry y uno de Robert Lewandowski.

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